casad@s con la política
Gorka Arotz, así es el discretísimo marido de Fernando Grande-Marlaska
El ministro del Interior está unido a este profesor de instituto desde 1997 y fueron una de las primeras parejas gais en hacer uso del matrimonio igualitario cuando se aprobó la ley en 2005.

Marlaska y su marido Gorka con Nativel Preciado en un acto.
Si el actual Gobierno tiene dos ministros poderosos esos son Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles. Son los responsables de Interior y Defensa, respectivamente. Las carteras con acceso a más información. De Grande-Marlaska dependen los Cuerpos de Seguridad del Estado e Instituciones Penitenciarias. Juez de profesión antes de dar el salto a la política, el vasco fue uno de los primeros hombres del poder judicial en hablar abiertamente de su homosexualidad.
Esto no es contradictorio con el hecho de que apenas se conozca la figura del hombre que comparte su vida con él desde hace treinta años. Se trata de Gorka Arotz, un profesor de instituto que sólo sale de su anonimato para acompañar a su poderoso marido a actos oficiales como los que tienen lugar con los Reyes en el palacio de Oriente.
Arotz, como su marido, nació en Bilbao en 1962. Se conocieron en 1997 en un local nocturno y desde entonces han estado juntos enfrentándose al rechazo de la familia del magistrado. Sobre todo de su madre. “Su reacción fue la peor posible: se agarró de los pelos, se metió en la cama vestida y estuvo quince días sin salir”, rememoraría en su libro de memorias Sin pena ni miedo.

Grande Marlaska visitando una prisión.
Sin embargo, Gorka y Fernando apostaron por su amor y tan solo una semana y media después de conocerse ya vivían juntos. Fue la gran apuesta del juez Marlaska para su vida sentimental. Ocho años más tarde, el 28 de octubre de 2005, decidieron darse el sí quiero. Sólo unos meses antes (en junio de 2005) se había aprobar el cambio en el Código Civil que permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo. Grande-Marlaska dio un paso al frente y su boda, siendo de uno de los jueces más populares de la Audiencia Nacional, despertó el interés de los medios de comunicación. Sólo unos meses más tarde hablaría de su historia de amor y de cómo vivió su sexualidad en una entrevista para El País Semanal con Rosa Montero que tuvo mucha repercusión.
En su libro de memorias ya citado hablaría de forma más extensa sobre su proceso de aceptación personal. Fue con 25 años cuando, aprovechando su traslado a Madrid para sus oposiciones a judicatura, el vasco decidió socializar como un hombre homosexual. Lo que vulgarmente se conoce como salir del armario. “Por entonces me declaré gay por primera vez y fue liberación”, contaría en su autobiografía.
En el mismo libro analizaba cómo era la infancia y adolescencia de un homosexual en la España de los 70 y los 80: “A eso de los nueve o diez años empecé yo a tener una vaga conciencia de mis apetencias sexuales. Aún no era una atracción erótica, pero sí que sentía algo especial. Y no debía vivirlo yo como algo muy normal, de otro modo habría sido más natural […] Tenía la necesidad, por ejemplo, de llamar por teléfono a algún compañero de colegio muy especial para mí y buscaba un pretexto escolar para hacerlo, aunque de sobra sabía yo que lo que quería era charlar un rato y escuchar su voz”.
Hombre poderoso con marido discreto
Ese joven combinaba el descubrimiento de su condición sexual y la lucha por la aceptación con el ascenso en la difícil carrera judicial. Se licenció en Derecho en 1987 y comenzó su carrera judicial en el Juzgado de Primera Instancia de Santoña (Cantabria). Allí, atrajo la atención mediática por primera vez al investigar la muerte de Rafi Escobedo, asesino confeso de los marqueses de Urquijo, un caso emblemático de la crónica negra española. Escobedo se suicidó en prisión en julio de 1988.Tras varios años ejerciendo en el País Vasco, llegó a Madrid en 2003 como titular del Juzgado de Instrucción nº 36, acompañado de Gorka, con quien convivía desde hacía seis años. En 2004, asumió el Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, sucediendo a Baltasar Garzón. Sustituir al magistrado más conocido de España lo colocó en el centro de la atención mediática, con la prensa ansiosa por descubrir quién era este joven magistrado vasco que tomaba el relevo del juez estrella por excelencia.

El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska
Fue entonces cuando su boda, uno de los primero enlace igualitarios en España, sitúo brevemente en el foco a Gorka Arotz. Fue un destello. Inmediatamente volvería al casi anonimato. Hoy siguen juntos, siendo una de las parejas más estables del poder político y Gorka combina su trabajo como profesor en un instituto con la, discreta, vida social junto a su marido, uno de los hombres más influyentes del país. Así, lo mismo se le puede ver en actos oficiales y políticos como en reuniones más discretas con personajes top. En junio de 2024, Vozpópuli informó que el matrimonio asistió a una exclusiva fiesta organizada por el empresario Antonio Fournier. La celebración privada se llevó a cabo en el ático del presidente de Intelcorp Afci, situado en el barrio de Salamanca, Madrid. Entre los invitados destacaron Ernesto de Hannover, el exdirector del CNI Félix Sanz Roldán y el músico y pintor José María Cano, junto a otras personalidades.
No han tenido hijos. Una decisión que Fernando tomó para plegarse a los deseos de su marido. “Renuncié a ser padre porque Gorka, mi marido, que es profesor y está en contacto con adolescentes, tenía muy claro que no quería tener hijos”, contaría una entrevista en La voz de Galicia. Un 'sacrificio' por hombre con el que comparte su vida felizmente desde hace casi tres décadas.