Silvia Bronchalo responde a los Sancho: la verdad de Daniel en prisión
La madre del asesino de Edwin Arrieta rompe su silencio y aclara lo que está ocurriendo con él en la cárcel tailandesa

Silvia Bronchalo llega al aeropuerto de Madrid tras una visita a Daniel Sancho.
Como les hemos contado en ESdiario, han pasado dos años desde que Daniel Sancho ingresara en la prisión tailandesa de Surat Thani, condenado a cadena perpetua por el asesinato y descuartizamiento del cirujano colombiano Edwin Arrieta. Desde entonces, el caso ha pasado por todos los focos mediáticos, sobreviviendo al vértigo del tiempo, a titulares contradictorios, a teorías de sobremesa y, sobre todo, al silencio.
Un silencio que ahora, de forma inesperada, se ha roto. Y no lo ha hecho cualquiera. Lo ha hecho Silvia Bronchalo, madre de Daniel y quizá la figura más discreta —y más dolida— de todo este entramado. A diferencia de Rodolfo Sancho, mucho más mediático y con discursos más medidos, Bronchalo ha optado desde el principio por el perfil bajo, el mutismo casi absoluto. Su voz apenas ha salido a flote en estos dos años. Hasta ahora.
Este pasado miércoles 6, en una inesperada conexión telefónica con el programa TardeAR de Telecinco, Silvia Bronchalo ha hablado claro, sin rodeos y con un tono contenido que solo puede entenderse desde el desgaste emocional de una madre que lleva dos años sosteniéndose en pie mientras todo se derrumba a su alrededor.
Respondía, en concreto, a los rumores que han vuelto a circular estos días tras las declaraciones del abogado de los Sancho Marcos García-Montes,quien fue acusado de alimentar la idea de que Daniel Sancho vivía una situación privilegiada dentro de la cárcel. Un extremo que tanto él como el propio Rodolfo Sancho desmintieron en un comunicado conjunto tal y como les contamos en ESdiario.
Pero el desmentido más contundente ha llegado en boca de quien más ha sufrido en silencio. “Entiendo que no tiene ningún privilegio. Él duerme en una celda con más presos. Nadie tiene una celda para él solo. De hecho, si tuviera una celda individual sería de castigo, y eso no ha ocurrido”, explicó Silvia Bronchalo, zanjando así las especulaciones.
También ofreció una pincelada sobre el estado anímico de su hijo: “Daniel está bien. Ha pasado por momentos complicados, pero tiene sus días buenos y sus días malos, como cualquier persona. No tiene conflictos con nadie en prisión, ni problemas personales”.
Sobre el frente judicial, Bronchalo confirmó que la pelota está en el tejado de la corte tailandesa: “Esto lo lleva el equipo legal. Por ahora no ha habido respuesta. Él mantiene el optimismo, lógicamente. Está a la espera”.
Uno de los asuntos más delicados —y mediáticos— ha sido la indemnización económica a la familia de Edwin Arrieta, impuesta por la justicia tailandesa. En este punto, la actriz se mostró clara y con una postura firme, aunque desligada del equipo jurídico: “Por mi parte, sí la abonaría. Hasta donde sé, no es obligatoria hasta que la sentencia sea firme, pero creo que es lo justo”.
Su intervención, lejos de ser calculada, ha sido la de una madre que ha vivido dos años en una cuerda floja, sin alzar la voz y tragando titulares. Y que, por primera vez en mucho tiempo, ha decidido hablar. No por estrategia. No por presión. Sino porque, sencillamente, ya no podía más.