La imagen de Sarah Ferguson hundida tras hacerse públicos sus mensajes con Jeffrey Epstein
La opinión pública exige al rey Carlos III que rompa lazos con ella y el príncipe Andrés, quien también está vinculado al escándalo. La situación pone en jaque a la familia real británica, aumentando la presión para tomar medidas drásticas.

Sarah Ferguson.
Las repercusiones no cesan tras la publicación de los correos electrónicos que Sarah Ferguson intercambió con el pedófilo Jeffrey Epstein, en los que, entre otras cosas, lo describía como un "amigo leal, generoso y supremo para mí y mi familia" y le ofrecía una disculpa por haberlo llamado pedófilo, diciendo: "Sé que te sientes terriblemente defraudado por mí". La familia real británica, encabezada por el rey Carlos III, se encuentra en un momento crítico, ya que la opinión pública exige medidas contundentes para desvincularse definitivamente de la duquesa de York y su exesposo, el príncipe Andrés de Inglaterra.
En este contexto complicado, la prensa británica ha dado un paso más allá al informar sobre una nueva humillación que Ferguson deberá enfrentar, una noticia de última hora que agrava aún más su delicada situación como tía de los príncipes Guillermo y Harry.
Las organizaciones benéficas y el público le dan la espalda
Nadie podía prever que Sarah Ferguson se vería arrastrada de esta forma por la controversia. La exesposa del príncipe Andrés había logrado hasta ahora sortear el escándalo que supuso la debacle de su exmarido y padre de sus hijas, Beatriz y Eugenia de York, en relación con su vínculo con el fallecido Jeffrey Epstein.
Sin embargo, ahora es ella quien enfrenta una caída estrepitosa. Fergie, quien siempre había negado cualquier conexión con la trama o conocimiento de las acciones del hermano del rey Carlos III con su amigo Epstein, está en el centro de la tormenta desde que se divulgaron unos correos electrónicos que la comprometen. Según el Mail on Sunday, el medio que los publicó, en uno de los emails Ferguson se refiere a Epstein como un "amigo leal, generoso y supremo para mí y mi familia" y expresa su intención de disculparse humildemente por haberlo calificado como pedófilo.
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El revuelo en el Reino Unido tras la revelación de estos documentos ha sido monumental. Tanto es así que la mayoría de las organizaciones benéficas con las que colaboraba Ferguson, que constituían una parte significativa de sus ingresos, le han retirado su apoyo. "Su situación es preocupante", señalan varios medios internacionales, que incluso apuntan que está al borde de la "indigencia financiera", según The Mirror.
Para complicar aún más el panorama, The Express ha informado sobre una "nueva humillación" que aguarda a la exesposa del príncipe Andrés. Según fuentes, en los próximos días el consejo municipal de York celebrará una reunión de urgencia para debatir si se le mantiene o no el título honorífico de Libertad de la Ciudad de York. A sus 65 años, Ferguson podría perder uno de los reconocimientos más antiguos y significativos que ostenta.
"El consejo está considerando despojar a la exesposa del príncipe Andrés del título, que le fue otorgado junto con el príncipe como regalo de bodas en 1987. El título le fue retirado previamente al príncipe Andrés en 2022, después de que resolviera un caso civil de agresión sexual con Virginia Giuffre, quien había acusado al miembro de la realeza de agresión sexual, afirmaciones que él siempre ha negado rotundamente", informa el medio citado.

Sarah Ferguson y Andrés de York en el funeral de Constantino de Grecia.
No es una decisión menor si el consejo, que se reunirá en noviembre, decide avanzar con la moción de censura contra Ferguson y retirarle el título de Libertad de la Ciudad de York. La prensa británica lo interpreta como una señal clara que aumentará la presión sobre el rey Carlos III para que tome medidas respecto a Sarah Ferguson y el príncipe Andrés.
El difícil papel de Carlos III
Las críticas hacia Carlos III y, por extensión, a la familia real británica se han intensificado en las últimas horas. Gran parte de la opinión pública exige que el padre de los príncipes Guillermo y Harry corte todo vínculo con el príncipe Andrés y su exesposa. Aunque Andrés ya no forma parte de la institución como miembro activo, sigue asistiendo a eventos privados de la familia. El más reciente fue el funeral de la duquesa de Kent en la Abadía de Westminster, donde acudió junto a Ferguson y compartió espacio y conversación con su hermano, el heredero y su esposa, Kate Middleton. Las cartas están sobre la mesa, y el desenlace aún es incierto.