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Los hijos de Felipe González (II): David, el 'bohemio' de la familia que huyó de la fama
Trabajo como pintor y vive en Castellar de la Frontera, Cádiz, alejado de la vida política y mediática.Con un estilo de vida bohemio, ha realizado varias exposiciones centradas en la naturaleza y el entorno local. Reservado en lo personal, está divorciado y es padre de una hija.

David y su padre Felipe González en 2011.
David González Romero, el segundo hijo del expresidente del Gobierno Felipe González y de Carmen Romero, nació en Sevilla en 1973, aunque creció en Madrid junto a sus hermanos. A diferencia del resto de su familia, David ha elegido llevar una vida alejada del foco mediático y de la política, optando por una existencia más discreta y ligada al arte.
Desde hace años, reside en Castellar de la Frontera, un pequeño municipio de la provincia de Cádiz, cerca de Gibraltar, con menos de mil habitantes. Vive en una casa que fue cedida a su padre por el Ayuntamiento en reconocimiento a su labor como abogado en la zona antes de su etapa como presidente. La vivienda, adquirida por su madre, se ha convertido en su refugio y espacio creativo.

David también ocupó las portadas de la prensa en los 90.
David es pintor, profesión que ejerce con devoción y que ha definido el rumbo de su vida adulta. Sus obras, en su mayoría acuarelas, reflejan una profunda conexión con la naturaleza y el mar, así como un marcado compromiso con el medio ambiente. En sus propias palabras, su propósito no es alcanzar fama ni riqueza, sino "colaborar solidariamente con la solución del desequilibrio del planeta. Un paisaje que admiro y que veo poco a poco deteriorarse".
Ha expuesto en varias ocasiones, como en 2006 con su colección Bocetos para mural, y en 2011 con una muestra dedicada a los paisajes de Castellar, su tierra de adopción. En estas exposiciones ha contado con el apoyo de sus padres y de figuras del mundo cultural, como la diseñadora Elena Benarroch. Aunque su éxito comercial ha sido moderado, ha logrado mantenerse activo en el circuito artístico y consolidar una trayectoria respetada en su entorno.
Chismógrafo
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David González
Reservado y poco dado a los medios, David ha declarado que no quiere que su apellido ni su historia familiar condicionen la percepción de su obra: "Mi trabajo es pintar, no soy actor ni modelo. Ojalá algún día las plataformas de medios se fijen en lo que trata de decir quien pinta y no en su cara o en su procedencia".
En el plano personal, también mantiene un perfil bajo. Se sabe que está divorciado y es padre de una hija, fruto de una relación anterior con su expareja, María. Más allá de estos datos, poco ha trascendido, ya que ha elegido proteger su vida privada con firmeza.
Apodado el "bohemio" de la familia González Romero, David encarna una figura atípica dentro del entorno de una familia con alta proyección pública, destacando por su autenticidad, su sensibilidad artística y su compromiso con causas más allá del arte.