Lourdes Montes hace trizas la imagen de su cuñado por "falso" ante una atónita Sonsoles Ónega
En su primera entrevista en solitario sin tener a Fran Rivera a su lado la diseñadora no se dejó nada en el tintero. Y hasta aprovechó para ajustar cuentas pendientes y poner la puntilla a más de uno... y de dos.
Lourdes Montes en el plató de "Y Ahora Sonsoles".
Puede que no fuera su primera entrevista en televisión pero sí la primera en solitario y Lourdes Montes eligió el plató de Sonsoles Ónega para mostrarse absolutamente sincera... y sin filtros. La esposa de Fran Rivera no se dejó nada en el tintero, abordó todos los asuntos sin esquivar ninguna pregunta y hasta aprovechó para saldar alguna cuenta pendiente: como quitarle la máscara a su cuñado Julián Contreras.
Y es que desde el comienzo de su relación con el torero (que tampoco fue fácil) Lourdes comenzó a ser una más del Clan Rivera, familia marcada por los conflictos entre hermanos. Claro que el que más dolió a Montes fue el de Contreras: "Era con el que mejor trato tenía. Me defraudó porque descubrí un Julián que no conocía, descubrí que su cariño no era real, era interesado". Muy dura, no dudó en revelar que la relación entre su marido y su hermano se rompió por motivos económicos: "Necesitaba dinero y, por primera vez, Fran y Cayetano le dijeron que no. A partir de ahí, lo puso como los trapos en la tele". Un momento determinante para los hermanos, que cortaron todo tipo de vínculo: "Vi llorar mucho a Fran".
Claro que con Kiko Rivera tampoco hay mucha relación: "Con Cayetano sí que Kiko tiene más cercanía. El otro día se encontraron, le dijo que estaba bien, le contestó que se alegraba… y adiós. No hay que montarse una película familiar maravillosa", resumió quitando hierro al asunto.
En una entrevista en el que se mostró muy cómoda con Sonsoles Ónega, tampoco ahorró detalles Montes sobre los inicios de su relación con el hijo de Carmen Ordóñez y Paquirri: "No era mi amor platónico, aunque tenía la carpeta forrada con fotos de toreros y uno de ellos era Fran", confesó divertida, revelando que cuando se conocieron ella tenía novio y estaba opositando para la abogacía de la Junta de Andalucía, pero "Fran fue muy insistente y al final me conquistó por pesado".
Eso sí, al poco de comenzar lo dejó "porque me lo pidió mi madre", pero su ruptura duró "solo dos días": "Quedábamos en la azotea de la casa de mi madre para que no nos descubrieran. Un día subí, había una mesa preciosa y me pidió matrimonio ahí".
En cuanto a su peor momento como pareja, no dudó en admitir que fue cuando Fran se retiró de los ruedos: "Lo pasó muy mal y nos repercutió como pareja. Hablamos mucho y llegamos a acuerdos, el tema es que él se encontrara otra vez. Evolucionó, se ha reinventado y ahora está en una etapa muy buena. Hay que tener paciencia y ser muy generosa".
No faltaron las referencias a su maternidad. Con tres hijos, Lourdes reconoció que "me ha costado un poco asimilar" la llegada de Nicolás "porque pensaba que ya no iba a tener otro. No llegué a tener depresión posparto pero estaba como descolocada".
Además, su relación con la hija mayor del torero, Tana, es maravillosa: "Cuando se separó, Fran se aferró a su hija. Tienen una relación casi de pareja, muy celosos uno del otro, pero todo fue muy fácil con Tana, jamás me ha puesto un problema, es muy buena persona, un 10", expresó. "Cuando conocí a Fran ya había pasado mucho tiempo de su separación, no tenía que ver nada con los malos rollos. Eugenia nunca ha hecho campaña en mi contra con Tana. Todos me lo pusieron fácil. Con Eugenia no tenemos relación de hablarnos por teléfono, pero si nos vemos no hay ningún problema", concluyó.