Guerra económica entre Amaia Montero y Leire Martínez: empresas, inmuebles y hasta Wallapop
Casi dos décadas después de su marcha, la cantante regresa a La Oreja de Van Gogh, reabriendo una historia que parecía cerrada. El país se divide entre la nostalgia y la polémica, mientras la música vuelve a ser el epicentro de una vieja emoción

Leire Martínez y Amaia Montero.
Durante meses fue apenas un rumor que circulaba en voz baja entre los más fieles. Pero ahora ya es oficial: Amaia Montero regresa a La Oreja de Van Gogh, casi veinte años después de haber cerrado aquella primera etapa que la convirtió en una de las voces más reconocibles de la música española.
Más de un año después de la salida de Leire Martínez, su sucesora en el grupo donostiarra, la noticia confirma lo que era un secreto a voces: la vuelta de la cantante original, la de los once años de éxitos y letras nostálgicas, la que abrió camino antes de emprender una sólida carrera en solitario.
El regreso, sin embargo, no ha llegado sin turbulencias. Cuenta MujerHoy que si algo define a esta historia es que ha dividido al país en dos bandos: los de Amaia y los de Leire. En medio de esa efervescencia emocional, una tercera noticia añadía más leña al fuego: Pablo Benegas, uno de los miembros fundadores de la banda, anunciaba su retirada temporal.
“No dejo el grupo, pero no les voy a acompañar en esta etapa”, explicó, dejando flotando en el aire la duda de si este paréntesis marcará un punto y aparte o un adiós definitivo. De momento, hay promesa de una nueva canción —ya en grabación— y el rumor persistente de una gira que podría convertirse en el acontecimiento musical del año.
Mientras tanto, España sigue decidiendo si es más de Amaia, más de Leire o, como bromean algunos, más de Van Gogh, que es el único que no opina en esta contienda.
Ambas artistas han preferido mantenerse al margen, aunque no siempre es fácil esquivar los focos. Leire respondía con elegancia en el programa El tiempo justo, de Telecinco: “No es mi noticia, no tiene nada que ver conmigo. Entiendo que serán otras personas quienes tengan que hablar de lo que sea. Es que no es mi historia”.
Una declaración que buscaba cerrar el capítulo, igual que aquella que pronunció Amaia hace un año en TardeAR: “Me han metido en un lío. ¿He dicho yo o algún componente del grupo que vaya a volver a La Oreja?”. Lo cierto es que nadie lo dijo… pero ocurrió. Y con ello, la polémica promete prolongarse más allá de la música o las emociones: también en los balances y las cifras.
Las cuentas de Amaia Montero
En los inicios, los cinco miembros originales de La Oreja de Van Gogh —con Amaia al frente— crearon una sociedad limitada para gestionar los beneficios de la banda. La empresa se dedica, según el registro mercantil, a la creación, edición y representación musical, pero también a la producción de campañas publicitarias y a la organización de artistas.
En 2022, los activos financieros corrientes alcanzaban 1,4 millones de euros, con un total de 2.911.341 euros en el ejercicio fiscal. De esa cifra, el 20% corresponde a Amaia, que, además, gestiona su carrera individual a través de Poquito a Poco S.L., empresa con la que en 2023 facturó 2,3 millones de euros.
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A eso se suman sus propiedades: un piso de casi 100 metros cuadrados en San Sebastián, adquirido en 1999 y valorado en unos 400.000 euros; un terreno de más de 2.600 metros cuadrados con pista de tenis, frontón y piscina; y una vivienda en el barrio de Salamanca de Madrid, comprada hace más de quince años por un millón de euros, cuyo valor actual podría haberse triplicado.
Las finanzas de Leire Martínez
Tres años más joven que Amaia, Leire Martínez también puede respirar tranquila. A sus 46 años, ha sabido diversificar sus ingresos con la misma inteligencia con la que modulaba las baladas de la banda.
Mientras prepara su nuevo álbum —previsto para principios de 2026—, ejerce de jurado en la actual edición de Operación Triunfo. “Es una semana en la que hay que darle mucho cariñito a Leire… por cosas”, bromeaba Noemí Galera, directora de la Academia, durante una de las galas.
Su trayectoria no se limita a la televisión: Leire ha trabajado como colaboradora en Esta es una noche de Rock & Roll (EITB) y fue presentadora de las campanadas en la televisión vasca.
Según Lecturas, llegó a tener dos empresas registradas, aunque solo de una —Música Ficta S.L.— se conservan datos: en 2017 declaraba un total activo de 34.824 euros.
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Pero quizás la mejor radiografía de su economía la ofreció ella misma en su visita a La Resistencia, cuando David Broncano le lanzó la pregunta clásica: “¿Cuánto dinero tienes en el banco?”.
“La gente se cree que estoy forrada. He vivido bien, pero no tengo la vida solucionada. Tengo un piso a medias en Donosti y otro con mi chico en el pueblo donde vivimos. Tengo un hijo de 9 años que es un agujero negro. Contando todo y quitando lo que debo, sobre los 300.000”, confesó con naturalidad.
Tampoco faltó sentido del humor cuando protagonizó una campaña para Wallapop, en la que puso a la venta objetos de su etapa en la banda: su micrófono original, una corbata estampada con La noche estrellada, los guantes rojos del videoclip de Mi nombre y un gran jarrón vacío, acompañado del mensaje: “Sin rosas, ¿para qué quiero yo este jarrón?” —un guiño irónico a Rosas, el himno que marcó toda una generación.
Al final, la historia de Amaia y Leire trasciende la nostalgia y las cifras. Es la historia de dos mujeres que, de maneras distintas, han sabido sobrevivir al mito de La Oreja de Van Gogh.