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en sus memorias

Preysler desenmascara sus propias mentiras: negaba hace sólo cuatro años su edad a pesar de pruebas

¿Sinceridad o estrategia? Los periodistas que lo publicaron fueron desmentidos… hasta que ella misma lo admite, tarde y sin detalles. Una confesión que deja sin argumentos a los periodistas de cabecera que, al dictado, negaron las pruebas.

Isabel Preysler

Isabel Preyslereuropa press

David González
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Que el libro de memorias de Isabel Preysler iba a suponer una bomba estaba claro. Antes de su publicación, que la editorial cuidó con esmero y evitando filtraciones, las opiniones se dividían entre los que pensaban que el libro de la filipina iba a ser una decepción y los que esperaban grandes cosas.

Lo cierto es que el libro pude calificarse perfectamente de sincero. Sin embargo, es una sinceridad que llega tarde. Durante años periodistas como Juan Luis Galiacho, Pilar Eyre, Jaime Peñafiel o Paloma Barrientos han publicado libros sobre la ‘reina de corazones’ donde, fruto de sus investigaciones, publicaron datos que molestaron sobremanera a Isabel y ella se dedicó a desmentir lo que ahora confirma. Y eso está muy bien, pero podría haber tenido un momento de recuerdo para aquellos a los que desmintió.

Las mentiras de la Preysler empiezan desde el primer dato de su biografía. Esto es, su fecha de nacimiento. Durante años su fecha oficial de natalicio fue el 18 de febrero de 1951. El 18 de febrero de 2021 cuando todo la prensa nacional le dedicaba artículos para celebrar sus siete décadas de existencia, el autor de este artículo junto a Juan Luis Galiacho, director de El Cierre Digital, le hicimos desde el citado un medio un ‘regalo’ a la filipina. Publicamos los datos de un registro oficial que demostraban que la exmujer de Julio Iglesias tenía una años más. ¡La que se armó! Las huestes de la filipina escribieron varios artículos desmintiendo lo que Galiacho y el autor de este artículo publicábamos.

Poco importaba a las plumas cercanas a Isabel que nosotros aportáramos un documento oficial. Era más importante hacer la pelota a la Preysler. Quedó demostrado que algunos compañeros les importaba más que les inviten a tomar en té con pastas en Villameona que la verdad. Una bonita manera de dignificar el oficio. En concreto una de las periodistas de cabecera de Preysler nos puso en duda desde un periódico de tirada nacional utilizando como argumento que para qué se iba a quitar la ‘reina del baldosín’ un año. El argumento era flojito y, además, era una pregunta que ya formulábamos en el artículo de El Cierre Digital: “¿Por qué Isabel Preysler se quita aparentemente un año de edad? ¿Cuál es el objetivo? Es evidente que es una mujer que ha sabido retar al paso del tiempo y que, consciente de que su imagen es su principal fuente de ingresos, ha sabido envejecer manteniendo un físico espectacular apoyándose, además, en una elegancia innata que se ha convertido en su seña de identidad”.

Pues bien, así despecha la Preysler en su libro el asunto de su edad cambiante: “Hay gente que piensa, y este dato se repite desde hace años, que nací el 18 de febrero de 1951, pero no es cierto. Nacía ese día, pero un año antes, en 1950. Hasta este momento no había sentido nunca la necesidad de corregir esta información, no me molestaba que me quitaran un año; al contrario, me encantaba”.

Una de las pruebas que en su día aportó El Cierre Digital.

Una de las pruebas que en su día aportó El Cierre Digital.El Cierre Digital

Ahora, se supone, la periodista de cabecera que nos desmentirá dirá de lo dicho Diego, porque para ella es más importante la palabra de la diosa Preysler que las pruebas.

Lo de la edad es un ejemplo de cómo ha gestionado la ex de Mario Vargas Llosa todas las mentiras de su vida hasta que las ha contado en un libro. Así, ha pasado con el hecho de que se casó embarazada de Julio Iglesias o que engañó a Carlos Falcó, marqués de Griñón, con Miguel Boyer. A los 75 años la filipina ha confesado lo que durante años negó a primeros espadas de la crónica social a sabiendas.

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