ESdiario


Sirikit, la 'reina madre' de Tailandia que admiraba a Sofía y pudo haber beneficiado a Daniel Sancho

Ícono de moda, humanitaria y clemente con presos —especialmente españoles—, su muerte frustra una posible intercesión en el caso de Daniel Sancho. Tailandia inicia un año de luto con su capilla ardiente en el Gran Palacio, mientras el país despide a la mujer más influyente de su historia reciente.

Sirikit de Tailandia.

Sirikit de Tailandia.Europa Press

David González
Publicado por

Creado:

Actualizado:

La reina madre Sirikit, consorte del rey Bhumibol Adulyadej (Rama IX) durante 66 años —uno de los reinados monárquicos más prolongados de la Historia—, falleció el viernes 24 de octubre de 2025 a los 93 años en el Hospital Conmemorativo Rey Chulalongkorn de Bangkok, tras años de frágil salud agravada por un ictus en 2012, múltiples afecciones desde 2019 y una infección en la sangre este mes. Su partida, anunciada por la Casa Real tailandesa, marca el cierre de una era para Tailandia, donde era venerada como “madre de la nación”, consejera y guardiana de la monarquía. 

Sus restos reposan ya en el Salón del Trono Dusit Maha Prasat del Gran Palacio de Bangkok, sobre la emblemática nine-tiered white umbrella —el distintivo más sagrado de la corona, reservado a reyes y símbolo del vínculo espiritual con el pueblo—. La ceremonia de instalación de la capilla ardiente comenzó este domingo a las 16:00 horas local (10:00 en España), con rituales budistas, tributos de la familia real y altos funcionarios, y una procesión solemne que se extenderá un año hasta la cremación oficial, cuya fecha se anunciará próximamente.

Desde el sábado, el luto se propagó por todo el país. Cientos de ciudadanos vestidos de negro y blanco —colores tradicionales del duelo tailandés— formaron filas en las inmediaciones del palacio para depositar flores blancas, insignias con su efigie y fotografías en altares improvisados. Pantallas digitales en supermercados, hoteles y avenidas mostraron homenajes en blanco y negro; banderas Scout ondean a media asta, y se instó a moderar festividades públicas durante 90 días. Incluso el grupo surcoreano Blackpink pidió a sus fans vestirse de negro en sus conciertos en Bangkok, y el primer ministro Anutin Charnvirakul paró su viaje a Malasia para asistir. 

Hija de un diplomático, Sirikit se crio en Inglaterra durante los años cuarenta y conoció a Bhumibol en París —un primer encuentro que describió como “odio a primera vista” por su retraso, pero que floreció en Suiza tras un accidente vial del príncipe, cuando ella tenía 15 años y soñaba con ser pianista—. Casados en 1950, impulsaron la modernización y occidentalización de Tailandia. Bhumibol lideró el progreso nacional; Sirikit transformó el rol femenino, especialmente desde los años 60, cuando Vogue estadounidense le dedicó un reportaje estilizado por Alexandre y con Pierre Cardin (luego Balmain) como modisto habitual. 

En 1965 entró en la Lista de los Mejor Vestidos de Vanity Fair, proclamada por Eleanor Lambert como “símbolo de la moda mundial”. Rivalizó con Grace Kelly, Jacqueline Kennedy y Elizabeth Taylor; su atractivo exótico atrajo cobertura mediática en giras internacionales, puliendo la imagen de la monarquía absoluta tailandesa —estrategia similar a la de Farah Diba en Irán o Imelda Marcos en Filipinas—. 

Sirikit rescató la industria sedera nacional, integrándola en tendencias globales; sus prendas de Balmain con seda tailandesa y baúles Louis Vuitton se exhiben en el Museo del Textil Reina Sirikit (inaugurado en 2021 en el Gran Palacio).

Imagen conmemorativa por la muerte de la reina madre Sirikit de Tailandia

Imagen conmemorativa por la muerte de la reina madre Sirikit de TailandiaGOBIERNO DE TAILANDIA

Durante su reinado visitó zonas rurales, dirigió la Fundación contra el Cáncer de Mama y compuso piezas para la orquesta palaciega. Su natalicio, el 12 de agosto, es el Día de la Madre en Tailandia, fecha en la que, como tradición anual, demostraba clemencia hacia los reclusos del reino, otorgando a ciertos condenados beneficios en su rutina carcelaria e incluso permisos para contactar con parientes y allegados, siempre que cumplieran requisitos como condena definitiva, admisión de la culpa y disculpa formal. Coincidió con Elvis Presley y mandatarios estadounidenses; actuó como anfitriona de la princesa Margarita de Inglaterra, y de Juan Carlos y Sofía —como príncipes y luego reyes—, quienes celebraron sus bodas de plata en Tailandia en 1987. 

Sus vínculos con España comenzaron en los años 60, como huésped de la Duquesa de Medinaceli —rival de Cayetana de Alba en títulos y hospitalidad palaciega—. Mientras la duquesa de Alba atraía a Sofía Loren, Medinaceli replicó con Brigitte Bardot y, como jugada maestra, invitó a Sirikit a sus residencias sevillanas.

Sus visitas se volvieron frecuentes: en 1996 pasó dos días en Mallorca, generando anécdotas sobre exigencias como un piano de cola en su suite hotelera. En 2006, durante la última visita de Juan Carlos I y su esposa a Bangkok, Sirikit se mostró dichosa de recibir nuevamente a la consorte española.

Daniel Sancho, en una imagen de sus redes.

Daniel Sancho, en una imagen de sus redes.redes

Su devoción por Sofía de Grecia la llevó a interceder en casos humanitarios, prestando particular consideración a los ciudadanos españoles privados de libertad en su territorio. En los 80, Yolanda Ming, española condenada a perpetua por narcotráfico, fue liberada tras cinco años gracias a la campaña de Encarna Sánchez en COPE, Jaime Peñafiel, el embajador Tomás Chávarri y la mediación de Juan Carlos y Sofía ante Bhumibol y Sirikit. Un precedente que, sin duda, podría haber servido a Daniel Sancho. 

Hasta ahora el 12 de agosto, cumpleaños de Sirikit, es el Día de la Madre en el país asiático. Es tradición que el día de su cumpleaños Sirikit dé muestras de magnanimidad con los presos de su país y a una serie de condenados se les den facilidades con respecto a su día a día en prisión e incluso se les faciliten comunicaciones con familiares y amigos.

Claro que, se tienen que dar una serie de condiciones: sentencia firme, reconocimiento del delito y haber pedido perdón de manera oficial. Es decir, Daniel Sancho aún no las cumple y ya llega tarde. La reina Sirikit tenía especial atención para con los españoles que se encuentran en situación de privación de libertad en su país a la hora de elegir a quién dar beneficios penitenciarios. Todo un guiño a su admirada Sofía de España. 

Todavía en los últimos años su figura fue fundamental para la corona ante las controversias del monarca, especialmente durante el Covid-19, que erosionó la reverencia popular por primera vez en siglos. Su deceso impide ahora una posible gestión similar en el caso de Sancho, por vínculos españoles y afecto a Sofía, aunque para el siguiente aniversario de su nacimiento (que dista casi un año) podrían ya concurrir los requisitos de clemencia.

tracking