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imputados influencers de extrema derecha

Arranca el juicio-circo del año en Francia: 10 acusados por decir que Brigitte Macron es varón

La Primera Dama no comparecerá ya que estará representada por persona interpuesta y algunos de los acusados no han hecho acto de presencia. 

El matrimonio Macron.

El matrimonio Macron.CONTACTO vía Europa Press

David González
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Entraron con mucho arrojo en la audiencia del Tribunal Correccional de París, pero rápidamente se reveló que la táctica de los diez imputados consistía en prolongar el procedimiento legal. Aunque no lo consiguieron y el proceso continúa adelante, los abogados defensores intentaron en dos ocasiones posponer la vista. En primer lugar, argumentaron falta de tiempo para examinar el expediente íntegro –especialmente la sección sobre el daño físico y psicológico que Brigitte Macron alegó padecer por las afirmaciones sobre su identidad de género–, al no haber recibido el dossier completo hasta el fin de semana previo. Rechazada esa solicitud inicial, volvieron a intentarlo alegando que las imputaciones a sus defendidos vulneraban derechos y libertades amparados por la Constitución francesa. Tampoco prosperó.

La inicial de las dos jornadas previstas transcurrió sin Brigitte Macron –defendida por dos letrados y representada por ellos para evitar imágenes incómodas–, y con un enjambre de reporteros gráficos en la puerta de un recinto judicial pequeño, donde se hizo una extensa cola de informadores y espectadores. Numerosos medios franceses acudieron para informar directamente, y la sala habilitó un área específica para ellos. Siete de los diez procesados asistieron al recinto; tres faltaron, entre ellos la autoproclamada «periodista autodidacta» Natacha Rey (cuyo nombre real es Christelle L.), vista como la fuente inicial de los rumores y quien sufre un cáncer en fase terminal. Otro ausente notable fue Aurélien Poirson-Atlan, de 41 años y conocido en internet bajo el alias de 'Zoé Sagan', que no pudo contar con su abogado principal, el franco-español Juan Branco, inhabilitado por el colegio de abogados tras infringir el secreto de sumario en un caso de violación que lo involucra personalmente.

Diez individuos, de edades entre 41 y 60 años y con perfiles muy diversos –entre ellos una adivina, un docente, una creadora de contenido y un técnico informático–, están procesados por haber esparcido múltiples afirmaciones dañinas, malintencionadas y sin base acerca del «género» y la «sexualidad» de Brigitte Macron, que podrían enfrentar castigos de hasta dos años de prisión. Sostenían que la esposa del mandatario francés nació varón y que su verdadera identidad es Jean-Michel Trogneux, nombre auténtico de un hermano de la Primera Dama. Además, se les imputa haber intentado teñir de pederastia el comienzo de la relación entre Brigitte y Emmanuel Macron debido a la brecha etaria de 24 años, ya que se conocieron cuando ella era su maestra en el colegio de secundaria.

Los primeros en testificar defendieron la propagación de estas falsedades como parte del ejercicio de la libertad de expresión y el derecho a satirizar. Jean-Christophe D., docente de 54 años, alegó refugiarse en esa libertad para bromear al sugerir, en uno de sus tuits cuestionados, que Brigitte Macron es el padre del presidente. Otro de los procesados, Jérôme A., un técnico informático de 49 años, protestó ante el tribunal porque «gente normal» como él sea juzgada por «algunos tuits anodinos». A la entrada de la sesión, una de las procesadas más reconocidas, la autoproclamada vidente Amandine Roy (su nombre real es Delphine J.), declaró a los medios que «no había cometido ninguna infracción» y precisó que así lo expondría ante los magistrados.

El mecanismo de estas informaciones falsas arrancó con Natacha Rey en medio de la crisis de covid a principios de 2021, y después fue potenciado en las plataformas digitales tanto por Amandine Roy como por Xavier Poussard (38 años), quien reside actualmente en Milán (Italia) y no ha sido llamado como imputado en este caso. Poussard, colaborador de una revista de extrema derecha antisemita llamada Faits et documents, ha sido una pieza central, sobre todo para otorgar difusión global al tema al conectar en marzo de 2024 con Candace Owens, una influencer afroamericana cercana a Donald Trump que difundió los rumores originados en Francia a sus millones de seguidores, sosteniendo durante meses en su canal de YouTube que los Macron son familiares y que el presidente es «producto de un experimento de la CIA o un programa similar de control mental», entre otras afirmaciones.

De hecho, los Macron han iniciado en Estados Unidos un procedimiento paralelo contra Owens por difamación –la primera ocasión en que un mandatario francés demanda a un ciudadano de EE.UU.–, buscando un enfrentamiento directo y ágil con pruebas que desmontan sus declaraciones, desde instantáneas hasta certificados médicos que confirman el género de Brigitte Macron. El propio Emmanuel Macron justificó su elección en agosto a Paris Match: «¡Se trata de defender mi honor! Porque esto es un disparate. Hablamos del estado civil de la primera dama de Francia, esposa, madre, abuela. No es libertad de expresión querer impedir que se restablezca la verdad. Quienes les hablan de esta supuesta libertad de expresión son quienes prohíben la entrada a los periodistas al Despacho Oval. No lo acepto».

 El presidente del Tribunal indicó que evalúa la solicitud de la acusación popular para que una de las hijas de Brigitte Macron, Tiphaine Auzière, declare, y todo indica que el fallo se dictará el segundo día.

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