Es oficial: los científicos confirman qué es lo que realmente esconde el interior de la Luna
Un análisis global de datos espaciales zanja un debate de décadas sobre la estructura lunar y obliga a reescribir parte de su historia geológica.

lo que realmente esconde el interior de la Luna
La Luna ya no es solo una esfera misteriosa de cráteres: ahora sabemos, con la mayor certeza hasta la fecha, qué ocurre en su interior. Un estudio internacional ha confirmado que su núcleo interno es sólido y denso, con una composición similar al hierro, un descubrimiento que resuelve un debate abierto desde las misiones Apolo y que ayuda a comprender cómo evolucionó el campo magnético lunar hace miles de millones de años.
Una estructura interna que por fin encaja con los datos reales
Durante décadas, los modelos geológicos sobre la Luna han ofrecido respuestas contradictorias. Las mediciones sísmicas de las misiones Apolo permitían intuir la presencia de un núcleo externo fluido, pero la resolución de aquellos instrumentos no bastaba para determinar si existía un núcleo interno sólido. Para resolver la incógnita, el nuevo trabajo recopiló datos de misiones orbitales, experimentos de alcance láser y mediciones sobre la deformación lunar provocada por la gravedad terrestre, generando así el perfil más completo del satélite hasta la fecha.
Los investigadores utilizaron esos parámetros para recrear virtualmente diferentes tipos de núcleos y comparar cuál se ajustaba mejor a las observaciones reales. Los resultados fueron claros: la Luna presenta una capa externa fluida y un núcleo interno sólido de unos 258 kilómetros de radio, con una densidad de 7.800 kilos por metro cúbico. En otras palabras, el corazón lunar se parece más al terrestre de lo que se pensaba.
El vuelco del manto lunar y su impacto en la historia del satélite
El modelado reveló otro aspecto clave: la existencia de un vuelco del manto, un proceso interno mediante el cual los materiales más densos descienden hacia el centro mientras los más ligeros ascienden hacia la superficie. Esto explicaría por qué ciertos elementos aparecen concentrados en zonas volcánicas de la Luna, un enigma que llevaba años buscando una explicación plausible y que ahora encaja en un escenario coherente.
Esta actividad interna no solo define la estructura del satélite, sino que también aporta pistas sobre su comportamiento en los primeros mil millones de años del Sistema Solar. Los científicos llevan tiempo tratando de reconstruir cómo se distribuyeron los elementos tras los impactos masivos que moldearon la superficie lunar. Saber que existió un vuelco activo aporta una clave esencial para reconstruir esa línea de tiempo.
Un núcleo sólido que reabre el debate sobre el campo magnético lunar
El hallazgo refuerza la hipótesis de que la Luna tuvo un potente campo magnético poco después de su formación, y que este comenzó a desaparecer hace unos 3.200 millones de años. Los campos magnéticos planetarios dependen del movimiento de materiales en el núcleo, por lo que conocer su composición permite aproximarse a cómo se activó y cómo se apagó aquel escudo primitivo.
El resultado coincide sorprendentemente con un análisis realizado en 2011 por un equipo de la NASA, que también encontró indicios de un núcleo sólido de tamaño muy similar. La coincidencia entre las conclusiones separadas por más de una década da solidez al diagnóstico actual y permite cerrar una discusión que llevaba demasiado tiempo abierta.
Una respuesta clara a tiempo para la nueva era lunar
La confirmación llega en un momento clave: las próximas misiones a la Luna, tanto públicas como privadas, prevén instalar instrumentación sísmica mucho más avanzada que la de Apolo. Esto permitirá comprobar sobre el terreno los modelos actuales y, si todo encaja, reconstruir con una precisión inédita la historia térmica y magnética del satélite.
El interior lunar ya no es una incógnita. Es un sistema dinámico, complejo y sorprendentemente cercano al de la Tierra. Y lo más interesante es que, por primera vez, tenemos la tecnología y la voluntad científica para explorarlo de cerca.