Este es el proyecto que une a Íñigo Onieva con Cristiano Ronaldo
Con cuota de 4.400 euros (2.500 euros para menores de 35 años) y acceso solo por invitación, Vega aspira a ser el gran private members' club que posiciona a Madrid al nivel de Londres y Nueva York.

Íñigo Onieva.
Durante años, cada vez que Iñigo Onieva volvía de Londres, repetía la misma frase a sus amigos: «En Madrid nos falta un sitio como 5 Hertford Street». El empresario, que vivió la edad dorada de los private members’ clubs mientras trabajaba en la City, llevaba tiempo convencido de que la capital española estaba preparada para algo más que los tradicionales clubes sociales. Antes de que acabe 2025, esa obsesión personal se hará realidad: Vega, el proyecto que lidera Onieva junto a Mabel Hospitality, la empresa de Cristiano Ronaldo y Manuel Campos Guallar, abrirá sus puertas en el número 88 de Lagasca, en el corazón del barrio de Salamanca.
«Lo he soñado durante mucho tiempo», reconoce Onieva en una entrevista en El Mundo. «En Londres, los clubes son el eje de la vida social y profesional. Allí conoces a gente que nunca imaginarías, cierras acuerdos en la barra y sales habiendo aprendido algo nuevo. Quería trasladar exactamente eso a Madrid». El resultado es un espacio de casi mil metros cuadrados, actualmente en obras, diseñado como un refugio absoluto de discreción: nada de móviles, nada de fotos, nada de stories. «Aquí la gente viene a desconectar del ruido y a conectar de verdad», resume.
Onieva ha estado implicado en cada detalle. Desde la elección del local, un edificio histórico con techos de cuatro metros que permite recrear la atmósfera de un gran apartamento neoyorquino de los años cincuenta, hasta la selección del interiorista, Lázaro Rosa-Violán, el mismo que firmó Casa Salesas, el proyecto anterior que ya lideró dentro del grupo Mabel. También ha reclutado personalmente al chef Juan Antonio Medina para dirigir los tres restaurantes (un bistró bautizado Casa Vega, uno de alta cocina y otro italiano), la coctelería de autor y el club del vino con bodegas privadas.
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Pero si algo distingue a Vega de otros clubes que han intentado aterrizar en Madrid es el toque personal de Onieva: la agenda cultural y el compromiso solidario. «Siempre he creído que los que tenemos más también tenemos que dar más», explica. Por eso el club ya colabora con el sacerdote Felipe de la parroquia de Santa Bárbara en proyectos de apoyo a madres vulnerables y comunidades cristianas perseguidas en África, y facilitará a los socios involucrarse directamente en causas concretas.
Fue Onieva quien convenció a Cristiano Ronaldo de sumarse como socio fundador y quien ha ido tejiendo la lista inicial de miembros: empresarios, creativos, deportistas de élite y nombres relevantes de la moda y la cultura. El acceso seguirá siendo estrictamente por invitación; primero los fundadores, después cada socio podrá proponer candidatos. La cuota rondará los 4.400 euros anuales (2.500 para menores de 35).«Madrid se ha convertido en una capital global del lujo, pero le faltaba este tipo de espacio donde pasen cosas de verdad», insiste Onieva. «Aquí no solo vienes a comer bien o a tomar una copa; vienes a crecer, a conocer gente que te abre puertas y a dejar huella».
Con Vega, Iñigo Onieva no solo cumple un sueño personal: por fin importa a España el modelo de club privado que le cambió la vida en Londres y coloca a Madrid, de una vez por todas, al nivel de las grandes capitales internacionales.