La corona noruega acaba su peor año con la noticia de un trasplante de pulmón para Mette-Marit
La familia real noruega cierra un 2025 especialmente convulso, marcado por el agravamiento de la fibrosis pulmonar que padece la princesa heredera Mette-Marit, de 52 años, y por las sombras judiciales que planean sobre su hijo mayor, Marius Borg Høiby.

Mette Marit.
La monarquía noruega termina un año particularmente turbulento, marcado por las polémicas judiciales que involucran a Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit de una relación anterior, quien enfrenta acusaciones por más de treinta delitos graves, incluyendo violaciones y violencia, con un juicio programado para inicios de 2026. A esto se suma el deterioro significativo en la salud de la propia Mette-Marit, de 52 años, quien padece desde 2018 una fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad progresiva que genera cicatrices en el tejido pulmonar y reduce la capacidad de absorber oxígeno.
El equipo de comunicación de la Casa Real emitió un comunicado oficial el pasado 19 de diciembre para informar sobre el agravamiento de la condición de la esposa del príncipe heredero Haakon. Los especialistas médicos están evaluando seriamente la necesidad de un trasplante pulmonar, una intervención compleja que se realiza solo cuando otras opciones terapéuticas han dejado de ser efectivas. En los últimos meses, Mette-Marit ha limitado notablemente sus compromisos públicos, siguiendo estrictas recomendaciones médicas, e incluso se sometió en octubre a un periodo de rehabilitación pulmonar intensiva.
"Se le diagnosticó fibrosis pulmonar en 2018, una enfermedad que causa cicatrices en los pulmones, lo que conlleva una reducción de la absorción de oxígeno. Este otoño se le han realizado varias pruebas que muestran una clara evolución negativa en la salud de la princesa heredera. Por lo tanto, los médicos del Rikshospitalet han iniciado los preparativos para evaluar su posibilidad de un trasplante de pulmón", detalla el texto publicado por la secretaría de los reyes Harald y Sonia.
Chismógrafo
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David González
"Nos acercamos al momento de realizar un trasplante de pulmón y estamos realizando los preparativos necesarios para que sea posible cuando llegue ese momento. Aún no se ha decidido cuándo la princesa heredera entrará en lista de espera para un trasplante de pulmón", precisó Are Martin Holm, profesor y jefe del Departamento de Neumología del Rikshospitalet de Oslo, el centro donde se realizan todos los trasplantes pulmonares en Noruega.
La princesa heredera, en una entrevista concedida a la televisión pública noruega NRK junto a su esposo, expresó su sorpresa por la rapidez del avance de la enfermedad: había esperado controlarla con medicación, pero la progresión ha sido más acelerada de lo previsto. Pese al pronóstico preocupante, la Casa Real enfatiza que el empeoramiento no implica una retirada total de sus funciones. Aunque "necesita cada vez más descanso y recuperación, al mismo tiempo tiene un fuerte deseo de seguir trabajando". "La agenda se adaptará para que su estado de salud y sus labores oficiales se puedan compaginar de la mejor manera posible", garantiza el comunicado.
Este mismo periodo navideño, Mette-Marit ha continuado apareciendo en actos familiares y oficiales limitados, como el tradicional almuerzo con miembros del Gobierno noruego en el Palacio Real, acompañada por los reyes Harald y Sonia, su marido el príncipe Haakon y su hija la princesa Ingrid Alexandra. La familia real noruega, conocida por su discreción, enfrenta así un cierre de año cargado de desafíos personales y públicos, mientras la princesa mantiene su compromiso con causas como la salud mental, la literatura y la inclusión social.