Arruinan el regreso de Amaia Montero y salta la preocupación: feroces críticas

La cantante regresaba a La Oreja de Van Gogh en la gran apuesta de RTVE esta Nochevieja. Al final terminó siendo un peligroso batacazo televisivo

Amaia Montero, en una imagen de archivo.Europa Press

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Lo que se vendía como el gran reencuentro nostálgico de La Oreja de Van Gogh con Amaia Montero ha terminado siendo uno de los mayores batacazos televisivos de la Nochevieja. RTVE apostó fuerte por traer de vuelta a la vocalista original para presentar su nuevo single antes de las uvas, grabado en el suntuoso Palacio de Miramar de San Sebastián. "Todos estamos bailando la misma canción", decían. Pues bien, lo único que bailó fue la red de memes y críticas feroces que sepultaron la actuación en cuestión de minutos.

El problema no fue solo la música –aunque la frialdad en el escenario era palpable, con una conexión emocional inexistente entre Amaia y el resto de la banda tras casi dos décadas separadas–. Lo peor llegó con el estilismo de la cantante: un diseño de "vanguardia" con volúmenes exagerados y texturas que parecían sacadas de un experimento fallido.

Las redes no perdonaron. X e Instagram se llenaron de burlas, memes y comentarios demoledores que la tildaban de "poco favorecedora" y totalmente desconectada del glamour que merecía un regreso de esta envergadura. Mientras unos pocos fans defendían su "valentía creativa", la inmensa mayoría la convertía en trending topic por las razones equivocadas.

El problema es que estas críticas, que aún continúan este viernes 2, podrían afectar a la salud mental de Amaia Montero, una cantante que ya sabe lo que es padecer este tipo de problemas. Hay preocupación por ello, tal y como han indicado a ESdiario fuentes próximas al grupo vasco. 

Y no nos engañemos: la sombra de Leire Martínez planeó sobre toda la noche. La que fue su sustituta durante 17 años dejó un listón alto de energía y carisma, y muchos telespectadores no han dudado en recordarlo. La actuación de Amaia, nerviosa y "robótica" según los más duros, pareció un intento forzado de revivir glorias pasadas que, en lugar de emocionar, generó lástima y rechazo.

¿Era este el momento triunfal que prometían? Más bien un traspié estrepitoso que ha dividido a la audiencia: para unos, la esencia auténtica del grupo; para la mayoría, un error que huele a oportunismo.

Cargando contenidos...

Este fiasco en las Campanadas nos deja una lección clara: en la era de las redes sociales, un mal look y una química ausente pueden arruinar años de expectación. Amaia Montero merecía un regreso a la altura de su talento vocal, innegable incluso con los nervios a flor de piel. Pero lo que vimos fue un espectáculo eclipsado por la crueldad digital y las comparaciones inevitables. La Oreja de Van Gogh quería bailar la misma canción de siempre, pero el público ya ha cambiado de emisora. Y con razón.