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Muere Philippe Junot: la historia del playboy que conquistó y enfadó a Carolina de Mónaco

Tras una vida larga, hermosa y llena de aventuras, como él mismo la habría definido ha dicho adiós este 8 de enero en Madrid a los 85 años. Su hija Victoria ha roto el silencio con un mensaje desgarrador.

Philippe Junot.

Europa Press Reportajes / Europa Press
19/5/2010

Philippe Junot. Europa Press Reportajes / Europa Press 19/5/2010Europa Press

David González
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Philippe Junot ha fallecido en Madrid a los 85 años el pasado día 8 de enero. Así lo ha confirmado la familia. El empresario francés pasaba muchas temporadas en la capital española junto a su hija, la actriz Isabelle Junot, casada con Álvaro Falcó, marqués de Cubas, e hijo de un antiguo romance del galo, la mítica socialité Marta Chávarri.

Al menos dos generaciones conocieron el significado de la palabra playboy gracias al salto a la fama de Junot. Fue en 1975 cuando el francés se hizo una celebridad internacional. Fue gracias a una foto donde besaba los pechos desnudos de una atractiva joven de belleza mediterránea. El matiz era que la muchacha atendía al nombre de Carolina Grimaldi, o Carolina de Mónaco, si lo prefieren. Fue la primera princesa a la que vimos los pechos al natural. La primera en ser fotografiada bebiendo, fumando y sin parar de reír. Y, encima, se enamoró de un hombre mayor que ella, al que rápidamente calificaron de playboy y cazadotes. El disgusto de la egregia Grace Kelly fue histórico. Por no hablar de la reacción de Rainiero, que seguro que se veía que este no iba a ser sino el primero de la larga lista de escándalos que protagonizarían sus descendientes.

Carolina tenía 18 años y su novio, 17 años más. A partir de ahí llegaron enfados con sus padres, ausencias de palacio y persecuciones de la prensa del corazón que se frotaba las manos con la historia. En 1977 durante unos días fue la acompañante de Carlos de Inglaterra que visitaba el principado de manera oficial. En la mente de Grace Kelly estaba que su hija mayor emparentara ni más ni menos que con el heredero al trono del Reino Unido. En la mente de Carlos, por su parte, estaban Camilla Parker y la hermana mayor de Diana de Gales. El papel de casamentera, que aprendió de su introductora en la realeza Victoria Eugenia de España, no le salió bien a Grace Kelly. Al finalizar la visita oficial, Carolina volvió corriendo a los brazos de Junot. En Montecarlo no les quedó otra que asumir que su hija se quería casar.

La ceremonia civil se celebró el 28 de junio de 1978 y la religiosa al día siguiente en el palacio Grimaldi, con unos 800 invitados entre estrellas de Hollywood como Ava Gardner y Gregory Peck y nobleza europea como el exrey de Italia, los condes de Barcelona, padres del rey Juan Carlos que acudían en representación de la realeza española y los condes de París, candidatos al inexistente trono francés. Carolina lució un romántico vestido diseñado por Marc Bohan para Dior, y las celebraciones se prolongaron durante tres días.

"Deberías darme el pésame"

Casi duró más la boda que el matrimonio. Durante dos años, la pareja viajó por París, Nueva York o la Costa del Sol y nunca dejaron de ocupar la prensa del corazón con sus andanzas, juntos y, pocos meses después, ya por separado. Contaba la ínclita Ira de Fürstenberg, actriz y princesa que asistió a la boda, que cuando felicitó a su amigo Rainiero este le contestó de forma lacónica: “Mejor deberías darme el pésame”.

En 1980 el palacio real de Mónaco anunció el divorcio; 26 meses había durado la aventura matrimonial. El divorcio llegó rápido. Otra cosa fue la nulidad. El gran dolor de Carolina que se pasó años peleando con las autoridades católicas para volver a ser eclesiásticamente soltera. Grace Kelly llegó a viajar a Roma para pedir al entonces pontífice Juan Pablo II que facilitara el proceso. El papa Wojtyła se negó y la Kelly se fue a la tumba (tras el tristemente célebre accidente de tráfico que en 1982 le costó la vida) sin poder ver a su hija anulada.

Boda de Carolina de Mónaco y Philippe Junot.

Boda de Carolina de Mónaco y Philippe Junot.GTRES

La vida siguió para ella que, tras varios romances, conocería al amor de su vida, el italiano Stefano Casiraghi con el que se casó civilmente en diciembre de 1983 estando embarazada. Durante años peleó Rainiero para que este yerno, que le caía bastante mejor, pudiera casarse por la iglesia con su hija mayor. Algo de vital importancia en un minúsculo estado donde el catolicismo es la religión oficial. Casiraghi falleció de forma trágica en octubre de 1990 y dos años después, Carolina consiguió su nulidad. Pasó a ser anulada eclesiásticamente y civilmente viuda. Con carácter retroactivo se reconocieron a nivel eclesial a los hijos Casiraghi. Asuntos de Estado obligaban, puesto que en ese momento el heredero Alberto no se había animado a continuar la dinastía.

Junot por su parte, se casó en octubre de 1987 con la modelo danesa Nina Wendelboe-Larsen, con quien tuvo tres hijos: Victoria, Isabelle y Alexis. Se divorciaron en 1997, aunque mantuvieron una relación cordial, como se vio en eventos familiares posteriores. Fue en ese verano cuando vivió el romance con Marta Chávarri que tanto hizo disfrutar a los fotógrafos patrios. La Chávarri venía de romper su matrimonio con el banquero Alberto Cortina. Esta unión hizo tambalear en la España de los 80 el mundo financiero, pero en el 97 Marta estrenaba soltería y venía de ser relacionada con otro empresario con fama de playboy, eso sí, este nacional, el hoy desaparecido en combate Jorge Juste.

El affaire Chávarri-Junot no duraría mucho más. Pero, la vida les volvió a unir cuando sus hijos, Isabelle y Álvaro Falcó se casaron por el rito del ¡Hola!. Fue en esta ceremonia una de las últimas veces que se vio a Marta, que fallecería en 2023. En cuanto a la vida sentimental de Junot, en 2005 tuvo en París a su cuarta hija, Chloé Junot Wendel, con la modelo sueca Helén Wendel. Desde entonces empezó a vivir en un discreto segundo plano después de décadas de protagonizar la prensa del corazón.

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