Martina Klein sorprende con una confesión sobre Doña Letizia: “claramente le hice daño”
La modelo internacional se sincera y en plena entrevista cuenta una anécdota hasta ahora desconocida sobre su tropezón con la Reina

Doña Letizia firma el libro de condolencias por el accidente de Adamuz en FITUR.
Hay encuentros que sobreviven al protocolo, a la pompa de los salones y a las décadas, y se quedan en la memoria colectiva como pequeñas historias que iluminan lo humano detrás de la corona. Así es la anécdota que Martina Klein, icónica modelo de pasarelas internacionales, compartió en el plató de La 1 de TVE del programa Late Xou, y que hoy se ha sabido como “el día que la modelo pisó a la Reina Letizia y pidió perdón” —una historia que, por absurda que parezca, es también un retrato de la naturalidad que puede esconderse tras los encorsetados eventos del poder.
Ocurrió en septiembre de 2004, durante la boda de la modelo Laura Ponte con Beltrán Gómez-Acebo, un enlace que, debido a los lazos familiares con la realeza, congregó a gran parte de lo más conocido de la alta sociedad española, así como a los entonces Príncipes de Asturias. En medio de saludos, vestidos y copas, Martina Klein —embarazada de cinco meses de su hijo Pablo— se encontró en una maraña de tacones y trajes, y sin quererlo, pisó el pie de Doña Letizia, quien por entonces ya era parte de la Familia Real.
La modelo lo recordó con la voz entre la risa y la vergüenza en televisión: “Le hice así, con el tacón, a una mujer embarazada de cinco meses”, explicó, describiendo cómo, en ese instante de confusión y movimiento, su tacón se clavó en el pie de la princesa. Inmediatamente, Klein se disculpó: “¡Ay, perdón! Lo siento”, y la respuesta de Letizia fue más amable de lo que muchos hubieran esperado en un salón repleto de miradas: “No te preocupes”.
Ese gesto, aparentemente simple, encierra algo más que una mera cortesía social. En el relato de Klein, la Reina Letizia —con una sonrisa tranquila y sin aspavientos— restó importancia al accidente, “quitarle hierro al asunto”, como ella misma lo describió, dejando ver un talante que no siempre se ve en las fotos oficiales o en los discursos formales. Y veinte años después, al recordar el momento con naturalidad, Klein no dudó en bromear incluso sobre los problemas de pie que Letizia ha confesado sufrir en tiempos más recientes, haciendo alusión con humor al neuroma de Morton que le limita el uso de tacones.
La escena quedará como una anécdota pintoresca, pero también como una lección velada: incluso en los eventos más elegantes se cuelan los instantes más humanos, aquellos que revelan que detrás de los nombres y los títulos están personas con cuerpos que sienten dolor, que tropiezan, que sonríen y que perdonan. La realeza, en este caso, no fue inaccesible ni distante; fue cordial, comprensiva y, sobre todo, humana en su respuesta.
Sin duda alguna, una confesión de la top model que ha sorprendido a muchos porque, hasta ahora, se desconocía el incidente y la conversación con la entonces Princesa con tantos detalles.
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David Lozano