Incita a la violencia: un 'perjudicado' Nacho Duato pide que “le peguen dos hostias” a Díaz Ayuso

El bailarín vuelve a pronunciarse contra la presidenta madrileña en un esperpéntico vídeo en su Facebook. Las redes sociales responden contundentemente contra su sectarismo.

El bailarín y coreógrafo Nacho Duato en una concentración en la Puerta del Sol.Europa Press

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En medio del luto nacional por las 45 víctimas mortales del brutal accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), ese choque entre un Alvia y un Iryo que ha dejado a España conmocionada, surge un vídeo que debería avergonzar a cualquiera con dos dedos de frente: el del exbailarín y coreógrafo Nacho Duato, soltando bilis contra Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.

En un reel de Facebook que ya circula como la pólvora (más de 10.000 shares en 48 horas, según métricas virales), Duato se despacha a gusto criticando que Ayuso proponga un funeral de Estado o una misa en memoria de los fallecidos. Pero no se queda ahí: mezcla el drama con las residencias de ancianos durante la pandemia, ignora cualquier posible responsabilidad en el accidente y remata incitando a la violencia física contra la presidenta, afirmando que "una misa pide usted... un par de hostias es lo que se merece". Jajaja, dice él. Pero no tiene gracia ninguna.

Vamos por partes, porque este vídeo no es solo una opinión airada; es un ejemplo perfecto de sectarismo político rancio, de esos que infectan las redes y envenenan el debate público. Duato, que se presenta como un artista sensible y progresista (recordemos sus años al frente de la Compañía Nacional de Danza), arranca reconociendo la tragedia: 45 muertos, familias destrozadas, un sistema ferroviario que hace aguas (culpa compartida entre Adif, Renfe y años de abandono del Gobierno).

Pero en lugar de pedir investigaciones serias, responsabilidades técnicas o mejoras en la red de alta velocidad, se lanza al cuello de Díaz Ayuso. ¿El pecado de la presidenta? Anunciar que Madrid organizará un acto solemne, posiblemente una misa, para honrar a las víctimas. "Es mala persona", brama Duato, "quiere sacar rédito político de una tragedia". Y para rematar, la une a los fallecidos en residencias durante el COVID: "Ni se ha reunido con las familias de las residencias y ahora esto".

¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Nada, salvo el odio ideológico que nubla el juicio de Duato. Es el clásico truco sectario: todo lo que haga el "enemigo" (en este caso, la derecha madrileña) es malvado por definición, aunque sea un gesto de duelo colectivo. ¿Dónde está la crítica a Pedro Sánchez, que gobierna el país y supervisa Renfe? ¿O a los responsables directos del mantenimiento de vías? Silencio sepulcral. Puro sesgo político, de manual.

Pero lo más grave, lo que convierte este vídeo en un peligro público, es la incitación explícita a la violencia. "Un par de hostias es lo que se merece", suelta Duato con una risita. En un país donde la crispación política ya ha llevado a atentados, amenazas y agresiones (recordemos los escraches o peor), un personaje público con miles de seguidores no puede hacer esa afirmación impunemente.

Es irresponsable, tóxico y presuntamente,delictivo: el Código Penal tipifica la incitación al odio o la violencia. Duato no es un anónimo; es un referente cultural, premiado y subvencionado con dinero público en su día. ¿Qué mensaje envía? ¿Que si no te gusta un político, le das "dos hostias"? En redes, muchos lo señalan: "Duato incita a la violencia y nadie lo denuncia", tuitea @LibertadRealES con 500 RTs; "Sectario y peligroso, debería pedir perdón", añade @MadridLibre2026 en un hilo viral con 2.000 likes.

Y luego está lo que salta a la vista: la forma de Duato en el vídeo. Gestos exagerados, ojos vidriosos, un habla entrecortada y balbuceante que muchos comentan en redes como indicio de que grabó "perjudicado". "Parece que se ha tomado unas copas de más", dice un usuario en Facebook con 300 reacciones; "O algo peor, ese tono no es normal", apunta otro en X.

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En resumen, el vídeo de Duato no es un "repaso certero", como lo pintan algunos medios afines; es un esperpento de sectarismo, violencia verbal y posible 'perjuicio' personal. España necesita unidad ante tragedias como Adamuz, no más veneno ideológico. "Un artista caído en desgracia que busca likes con odio", resume un comentario en El HuffPost, donde el artículo original (que loa a Duato) genera backlash en los comentarios: "Violento y sectario, punto".