Retiran los últimos restos del Alvia en Adamuz mientras sigue el clamor por responsabilidades
Una semana después del grave accidente ferroviario en Córdoba, las labores de limpieza y retirada de material concluyen mientras crecen las críticas por la gestión de infraestructura y seguridad, y se exige transparencia

Los últimos restos del Alvia accidentado en Adamuz están siendo retirados
A una semana del trágico siniestro ferroviario ocurrido cerca de Adamuz (Córdoba), en el que se vieron implicados un tren Iryo y un tren Alvia —con un saldo confirmado de 45 fallecidos y más de un centenar de heridos— los equipos técnicos han completado la retirada de los restos de ambos convoyes de las vías de alta velocidad que conectan Andalucía con Madrid.
Fuentes de Adif han informado de que ya no queda ningún vagón del Iryo en la trazada ferroviaria y que, tras varios días de trabajo, los últimos fragmentos del Alvia han sido cargados en remolques de gran tonelaje para su traslado. Esta fase de limpieza y despeje es previa a la evaluación técnica de daños y a la reconstrucción estructural de la infraestructura, tareas imprescindibles antes de que el tramo pueda volver a abrirse al tráfico.
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La operación de retirada ha sido acompañada por la limpieza del entorno de las vías y el desmontaje de los dispositivos especiales de atención a familiares y gestión de la emergencia, incluidos el Centro de Atención a Familiares y el Plan Territorial de Emergencias de Andalucía, que ya han sido desactivados tras la identificación de todas las víctimas.
Prosigue la investigación
Mientras tanto, la investigación abierta por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) continúa avanzando con la recogida de pruebas, incluidas las cajas negras de los trenes y la inspección de los restos de vía y material desplazado, con el objetivo de esclarecer las causas del accidente y evitar que se repitan tragedias similares.
Este avance de los trabajos técnicos, que simboliza el final de la fase de emergencia, se produce en un clima de creciente debate público sobre las condiciones de la red ferroviaria española y la gestión de la seguridad y el mantenimiento de infraestructuras, con la ciudadanía reclamando transparencia, responsabilidades claras y respuestas contundentes a las familias de las víctimas y a la sociedad en su conjunto.
El proceso de reconstrucción de la línea incluye ahora la valoración detallada de los daños y la reparación de elementos esenciales, pasos necesarios para recuperar la conectividad de alta velocidad entre el sur y el resto del país tras una de las tragedias más graves en la historia reciente del transporte ferroviario español.