Willy Bárcenas rompe su silencio sobre la cárcel de sus padres y el papel clave del amor en su vida
El vocalista de Taburete se sincera en una charla con Nacho Gay sobre cómo afrontó el encarcelamiento de sus padres, su visión de la justicia y el apoyo incondicional de su mujer, Loreto Sesma...

Willy Bárcenas
Willy Bárcenas no suele hablar públicamente de los episodios más delicados de su vida personal, pero en una conversación reciente con Nacho Gay se ha abierto como pocas veces. El cantante y compositor de Taburete reconoce que siempre ha tenido facilidad para “adaptar rápido” a lo que le toca vivir, una cualidad que fue clave cuando su grupo nació en 2014, en un momento especialmente complicado para su familia.
Por entonces, su padre, Luis Bárcenas, llevaba casi un año en prisión preventiva. Años después, en 2018, volvió a ingresar en la cárcel tras la sentencia de la Audiencia Nacional, y en 2020 fue su madre, Rosalía Iglesias, quien entró en prisión. El músico recuerda que aquel periodo supuso un cambio radical respecto a la vida acomodada que había conocido hasta entonces y que no le quedó otra opción que “asumirlo”.
Al abordar directamente el encarcelamiento de sus padres, Bárcenas explica que existen otros casos que le habrían “afectado más”, incluso sin delitos de por medio. En su opinión, el asunto por el que fueron juzgados era estrictamente económico y no siente que deba recibir explicaciones: “Esto era dinero, a mí no me tienen que dar explicaciones de nada. Ya se les ha juzgado”. En el caso de su madre, sostiene que fue enviada a prisión siendo inocente, y afirma que, si con el tiempo se demostrara lo contrario, no tendría problema en admitirlo. Sobre su padre, asegura que ha pagado más que nadie y que ha asumido responsabilidades que no le correspondían.
El cantante también muestra su desconfianza hacia lo que denomina justicia politizada, al considerar que los jueces, al fin y al cabo, “son personas con una ideología”.
En medio de todo ese contexto, hay una figura que destaca como su principal apoyo: su mujer, Loreto Sesma. Bárcenas reconoce que ella ha sido su sostén emocional y casi su psicóloga. Aunque admite que probablemente habría necesitado ayuda profesional, confiesa que tiende a guardarse los problemas y le cuesta reconocer cuando no está bien. Con sus amigos prefiere el humor y evitar las conversaciones difíciles, pero con Loreto ha hablado “muchísimo” y destaca su cuidado y lealtad incondicional.
Ese amor es, precisamente, el eje de su nuevo disco, El perro que fuma, que abre y cierra con canciones dedicadas a ella. El álbum refleja la lucha interna contra ese “diablillo” que le impide ser su mejor versión: la falta de compromiso, la búsqueda constante de la fiesta o los proyectos que se quedan a medias. Para Willy Bárcenas, el motor del cambio es claro: el amor, el mismo que hoy sostiene su vida personal y marca el rumbo de su música.