entrevista
Valeria Vegas: "Una buena folklórica se toma en serio, pero al mismo tiempo sabe reírse de sí misma"
La escritora, colaboradora, periodista y, sobre todo, arqueóloga de la cultura pop española, publica su nuevo libro, Tan flamencas. Vida, obra y milagros de nuestras folklóricas (Aguilar) donde repasa mas de 30 figuras del clan de la peineta. De Imperio Argentina a Pastora Soler, un repaso por la historia de las 'mi arma' nacionales.

La escritora Valeria Vegas.
Valeria Vegas es desde hace años una especie de entomóloga de la cultura pop española. Colaboradora en varios medios audiovisuales y escritos, la valenciana publica su nuevo libro, Tan flamencas (Aguilar), en el que repasa la vida de varias artistas icónicas de la copla y el flamenco. Un texto repleto de anécdotas y datos para reivindicar figuras a menudo desdibujadas.
Cuando publicaste tu anterior libro, Libérate (Dos Bigotes), me lo describiste como “un vademécum del mariconeo”. ¿Cómo describimos este?
Tal y como dice el subtítulo del libro: vida, obra y milagros de nuestras folklóricas. Quería reivindicar la trayectoria de las protagonistas del libro como artistas. No solo batallitas desconocidas para el lector, sino hacer llegar lo mucho que han trabajado. Son mujeres que han hecho mucho teatro, discos, cine…
¿Cómo hiciste la selección de las protagonistas del libro?
Primero quería que fuera un libro que no se hubiera hecho antes. Cuando hablamos de folklóricas siempre hay como unos tótems: Concha Piquer, Carmen Sevilla, Lola Flores, Rocío Jurado… De ellas hay libros publicados, pero quería dar cabida a las más olvidadas, las que se han quedado algo atrás en el imaginario colectivo. Esas que, frente a las más clásicas, quedan un tanto deslucidas de manera injusta: Amina, Martirio, Remedios Amaya…
¿Por qué crees que a la hora de hacer recuento de la nómina de folklóricas algunas quedan atrás, como por ejemplo Martirio o Rosa Morena?
Pues es una injusticia evidente. Martirio fue una renovadora del género, una vuelta de tuerca, con sus letras, sus peinetas… pero que luego también te hace Ojos verdes. Es una mujer con su propio repertorio. Rosa Morena fue todo un fenómeno sociológico. No tienen el impacto mediático de Lola, Carmen Sevilla o la Jurado, pero es algo que incluso dentro de las coetáneas más clásicas le llegó a pasar a Paquita Rico.
"Sara Montiel no se consideraba a sí misma folklórica"
Te pregunto por las omitidas en el libro: Sara Montiel, Lilián de Celis y Naty Mistral.
Es que Sara Montiel no me parece una folklórica. Se la incluye ahí más por generación. La propia Sara no se consideraba a sí misma folklórica. No interpretaba canciones de Quintero, León y Quiroga y, cuando lo hacía, era para alguna película, para interpretar un personaje. Sí es folklórica como intérprete de cuplés, que es el origen de la copla, pero cuando ella resucita el cuplé a finales de los cincuenta era un género olvidado y la copla estaba en su mejor momento. Lilián de Celis me parece una gloria nacional y es maravilloso que siga con nosotros a sus 90 años con sus uñas larguísimas, pero lo suyo es el cuplé. En cuanto a Naty Mistral, pensé mucho si incluirla, pero es una artista 360, una de las más completas que ha dado España. Sin embargo, no está tan presente porque fue muy discreta. No protagonizó grandes escándalos, ni divorcios, ni líos con la justicia… Está por encima de la etiqueta de folklórica, para bien. Va más allá.

Portada libro 'Tan flamencas'.
¿Por qué fascinan tanto las folklóricas a la prensa del corazón?
Son fenómenos que iban de la mano. Si vemos la prensa rosa de los años 60 y 70, las grandes protagonistas eran ellas, las estrellas de Hollywood y las Casas Reales. Entendían muy bien esa necesidad mutua de la relación con la prensa y recurrían a ella cuando intuían que era positivo para promocionarse. Luego también a algunas les pasó factura.
Una cosa que señalas en el libro que es importante es que a veces nos estamos pasando considerando a las grandes de la copla como iconos LGTBI y del feminismo.
Claro. A veces la generación Z les otorga méritos que son reales, pero dentro de su contexto. No eran Alaska o Bibiana Fernández, que tenían una postura reivindicativa. Eran empáticas y transgresoras, pero dentro de una época y un contexto al que estaban perfectamente adaptadas. Es verdad que fueron influyentes para mucha gente LGTBI por la lectura que se hacía de ellas, pero claro, luego Encarnita Polo hace unas declaraciones plumofóbicas y se sorprenden. Pues es que a lo mejor que ella fuera amiga de Paco Clavel y grabara con los Locomía no quiere decir que sea la más moderna del mundo, porque no dejaba de venir de un mundo concreto, por mucho que tuviera a nivel humano una corriente de empatía o simpatía por el colectivo. No eran teóricas ni reivindicativas. Lo suyo era otra cosa, que está muy bien, pero dentro de su contexto.
Hablando de Encarnita Polo, su capítulo está escrito en presente, pero era de las pocas clásicas que estaban vivas en el momento de escribirlo.
Muere cuando el libro está en imprenta. Tres o cuatro días antes. Fue una pena porque me hacía ilusión hacerle llegar el libro. Es verdad que cuando hice el índice pensé que de las protagonistas del libro, quitando las jóvenes, solo estaban ella, Perlita de Huelva y Carmen Flores.

La escritora Valeria Vegas.
¿Qué opinas del tópico que dice que Isabel Pantoja es la última folklórica?
Pues que lo es y no lo es. Puede sonar a desprecio para las más jóvenes que siguen ahí, desde Martirio y María del Monte hasta Pastora Soler. Pero entiendo que se dice en el sentido de ser la última en una forma de entender el género, de meterse en todo tipo de jardines… Ella es un género en sí misma. Para una generación está encumbrada, pero es verdad que se la reconoce por canciones que son más pop que copla, aunque ella también ha grabado con su estilo los temas más clásicos del género.
"Tenemos la necesidad de que no se agoten las folklóricas porque forma parte de nosotros"
En el libro hay un capítulo dedicado a los nuevos valores del género. No has incluido a Rosalía, de la que algunos hablan como una nueva folklórica.
No la he incluido de forma consciente. Para mí es más una estrella del pop que una folklórica, por mucho que se haya acercado al flamenco, pero lo ha hecho desde el trap, desde lo lírico… No es una folklórica ni en lo estético, ni en lo artístico, pero tampoco en lo mediático. Su relación con la prensa es muy diferente a la de las folklóricas.
Igual es la necesidad que tenemos de encontrar nuevas, de que sigan existiendo folklóricas.
Lo entiendo totalmente. Es algo muy nuestro. Algo que no vamos a encontrar en una artista americana, francesa o italiana. Tenemos la necesidad de que no se agoten porque forma parte de nosotros.
Después de haber escrito este libro, ¿nos puedes dar tres claves para ser una buena folklórica?
Tienes que tomarte en serio (ser muy intensa) pero al mismo tiempo saber reírte de ti misma; luego tienes que ser muy matriarca con tu grupo de amigos y familiares; y después, económicamente, estar arriba y abajo. Tener épocas buenas y otras en las que tener que ir al Monte de Piedad a empeñar las joyas. Que el dinero vaya y venga.