La humildad ha muerto con Fernando Ónega: el motivo por el que se despidió hace 3 años de las ondas
ESdiario publica en primicia unas fotografías realizadas por el periodista entre 1985 y 1988 en Bellreguart y en el palacio del Duque de Gandía, San Francisco de Borja. Las fotos nunca vistas de Sonsoles y Cristina Ónega.
Fernando Ónega con la Reina Letizia en una de sus últimas fotos públicas.
La pérdida del maestro del periodismo Fernando Ónega deja un vacío indiscutible en los contadores de historias. Una voz que llegaba a los hogares sin tener que pedir permiso. Las puertas estaban abiertas. Dos matrimonios y tres hijos. Cristina y Sonsoles de su primera mujer y Fernando de su última compañera de viaje. Mañana de condolencias en la Casa de Galicia en Madrid donde se despide al gallego más célebre de la pluma periodística de las últimas décadas.
Chismógrafo
Sonsoles destrozada, desolación total y el papel de Doña Letizia en el adiós de Fernando Ónega
David Lozano
A Ónega se le recuerda por multitud de horas de radio y televisión pero aún más por la humildad con la que se caracterizó hacia sus compañeros. No tenía distinción con quien compartía plató. El trato fue de tú a tú y con mucha empatía siendo un grande y a su lado principiantes o becarios que descubrían la grandeza de la humildad. Agarraba la mano cuando percibía que te sentías pequeño.
Hace tres años se despedía de las ondas con Carlos Alsina en Onda Cero porque había descubierto que existía el tiempo libre. Uno de sus últimos trabajos en la pequeña pantalla fue en TVE con María Casado como presentadora en La Mañana de la televisión pública. Su crónica de la sociedad actual no pasaba desapercibida. Era la biblia del periodismo diario.
Fernando Ónega llegaba al estudio del programa de la mañana en televisión española y se sentaba entre bambalinas para compartir con sus compañeros de plató antes de acceder al estudio. Recordaba el nombre de todos los trabajadores de aquel magacín. Desde el que manejaba la grúa del plató hasta el regidor. Y por supuesto de qué hablaba cada uno de sus compañeros. Sin distinción. Desde la política general al corazón como prensa. Según Fernando, el periodismo no tenía adjetivos. Era sujeto verbo y predicado y contar la historia con objetividad.
La despedida de Ónega es la del pueblo en general. Desde Casa Real con la presencia de la Reina Letizia como amiga, periodista e institución, la ausencia del Jefe del Estado, el Rey Felipe VI se halla en Sevilla con agenda programada desde hace unas semanas. Compañeros de profesión y a la vez amigos como Joaquín Prat y políticos de toda índole y siglas desde Mariano Rajoy a las actuales ministras socialistas.
Pasadas las nueve de la mañana, sus hijas Sonsoles y Cristina Ónega llegaban a la capilla ardiente. A la presentadora de Antena 3 se le ha ido un padre y un maestro. ESdiario publica en primicia unas fotografías realizadas por el periodista entre 1985 y 1988 en Bellreguard y en el palacio del Duque de Gandía, San Francisco de Borja.
Sonsoles Ónega, abajo en el medio cuando era solo una niña.
En la documentación gráfica aparecen Sonsoles y su hermana Cristina con las hijas de unos amigos de sus padres. Unas imágenes que hoy cobran más sentido porque allí se empezó a forjar el olfato periodístico de sus dos hijas.
Sonsoles Ónega y su hermana Cristina, al fondo a la derecha abajo y arriba respectivamente, cuando eran solo unas niñas.