El nuevo drama de la Reina Sofía: al aire las infidelidades y pasado nazi de su íntima amiga
La monarca nórdica, Silvia de Suecia, protagoniza una nueva polémica que azota a los ‘royals’ europeos gracias a una nueva serie audiovisual que promete muchos quebraderos de cabeza

La Reina Sofía en el "Besapiés del Cristo de Medinaceli" en Madrid este 6 de marzo.
Las monarquías europeas viven, desde hace años, una curiosa paradoja. Mientras intentan preservar la discreción que siempre definió a las casas reales, la industria audiovisual se ha lanzado a contar sus historias con la misma intensidad que un drama histórico. Lo hizo The Crown con la familia Windsor y ahora le toca el turno a otra figura clave del mapa monárquico europeo: Silvia de Suecia.
La vida de la reina consorte sueca será el eje de una nueva serie titulada German Queen, que promete adentrarse en los claroscuros de una biografía mucho más compleja de lo que su imagen pública sugiere. Detrás de la elegancia institucional de la esposa de Carlos XVI Gustavo de Suecia se esconden décadas de turbulencias personales, polémicas familiares y episodios que han marcado a una de las monarquías más discretas de Europa.
La historia comenzó como un romance casi cinematográfico. Silvia Sommerlath, una joven alemana que trabajaba como intérprete y azafata, conoció al entonces príncipe heredero sueco durante los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972. El flechazo fue inmediato y en 1976 la pareja se casó en Estocolmo, en una boda que reunió a la aristocracia europea y que incluso inspiró al grupo ABBA a interpretar la célebre canción “Dancing Queen”.
Pero el cuento de hadas duró menos de lo esperado. Con los años comenzaron a circular rumores persistentes sobre la vida privada del monarca sueco. Una biografía publicada en 2010 relató supuestas aventuras extramatrimoniales del rey, fiestas privadas y una relación con la cantante Camilla Henemark.
Según esas investigaciones, la reina habría conocido durante años la vida paralela de su marido, un peso personal que convirtió su matrimonio en una historia marcada por la discreción y la resignación pública.
Historia que recuerda demasiado a la de Sofía
En los círculos de la realeza europea hay amistades que trascienden las agendas oficiales. Silvia de Suecia es, desde hace décadas, una de las personas más cercanas a Sofía de Grecia. Ambas comparten algo más que actos institucionales o encuentros protocolarios: también han vivido experiencias personales muy similares dentro de sus respectivos matrimonios.
Por eso, en los ambientes monárquicos siempre se ha comentado que entre las dos reinas existe una relación de confianza profunda. Un vínculo que también alcanza a la siguiente generación, ya que Victoria de Suecia forma parte del círculo de amistades más cercanas de la Reina Sofía, reforzando esa conexión entre las dos casas reales.

Silvia de Suecia, en una imagen de archivo. Foto: Patrik C Oesterberg// STELLA Pictures
La vida de Silvia tampoco ha estado exenta de conflictos familiares. La salud de su hija mayor, Victoria, preocupó a la Casa Real cuando la futura reina atravesó un grave episodio de anorexia a finales de los años noventa.
A ello se sumaron tensiones entre los hermanos reales y la polémica que rodeó la relación del Príncipe Carlos Felipe con Sofía Hellqvist, cuya vida anterior como modelo y participante en programas televisivos provocó fuertes críticas dentro del entorno aristocrático sueco.
El fantasma del pasado
Pero quizá el episodio más delicado que ha perseguido a Silvia durante años tiene que ver con su propia historia familiar. Investigaciones periodísticas revelaron que su padre, el empresario alemán Walther Sommerlath, fue miembro del Partido Nazi en los años treinta y que estuvo relacionado con la adquisición de una empresa perteneciente a un empresario judío durante el régimen.
La reina siempre ha defendido que su padre ayudó posteriormente al propietario judío a escapar de Alemania, pero el episodio dejó una sombra persistente sobre su biografía pública.
Todo ese material —romance, escándalos, secretos familiares y tensiones palaciegas— es precisamente lo que ahora inspira la serie German Queen. El proyecto pretende explorar la transformación de una joven azafata alemana en
Reina de Suecia y, sobre todo, las contradicciones que han acompañado su vida dentro de la institución monárquica.
Y pocas figuras encarnan mejor esa mezcla que Silvia de Suecia, amiga íntima de Doña Sofía y protagonista involuntaria de una historia que, medio siglo después, sigue dando que hablar.
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