Raffaella Carrà tenía un hijo adoptivo secreto: sale a la luz casi cinco años después de su muerte por un asunto judicial
Documentos judiciales revelan que la artista italiana adoptó a su secretario personal y lo nombró su único heredero para garantizar la continuidad de su legado benéfico y cultural.

Raffaella Carrà.
Casi cinco años después de la muerte de Raffaella Carrà, ocurrida el 5 de julio de 2021 a los 78 años en su casa de Roma, ha salido a la luz un dato desconocido hasta ahora sobre su vida privada: la icónica artista italiana tenía un hijo adoptivo.
La revelación se ha conocido a raíz de un procedimiento judicial en Italia, después de que el diario Corriere della Sera accediera a documentación del caso. Según esa información, Carrà adoptó antes de morir a quien había sido durante años su secretario personal, Gian Luca Pelloni Bulzoni, con el objetivo de que continuara su labor solidaria tras su fallecimiento.
La cantante, cuyo nombre real era Raffaella Maria Roberta Pelloni, nunca tuvo hijos biológicos y siempre mantuvo su vida privada con gran discreción. Durante su vida sentimental mantuvo relaciones conocidas con Gianni Boncompagni y con el coreógrafo Sergio Japino, quien fue el encargado de comunicar públicamente su fallecimiento.
Pelloni Bulzoni, nacido en 1964 en Ferrara y residente en Roma, trabajó durante años como colaborador cercano y representante de la artista. Con el tiempo se convirtió en una de las personas de mayor confianza en su entorno y finalmente Carrà decidió adoptarlo y designarlo como su único heredero.
Tras la muerte de la artista, el hijo adoptivo pasó a ser titular tanto de su patrimonio como de los derechos de imagen y de autor vinculados a su obra. Actualmente, además, está al frente de la empresa de edición musical Arcoiris Edizioni Musicali.
La Fundación Raffaella Carrà confirmó posteriormente la información y explicó que la decisión de la cantante tenía un objetivo claro: garantizar la continuidad de sus proyectos solidarios. Según el comunicado de la entidad, la adopción se realizó para “continuar su labor y llevar adelante en su nombre todas las iniciativas benéficas que le eran queridas”.
De hecho, tras su fallecimiento ya se supo que la artista había cedido una villa que utilizaba como gimnasio en la exclusiva península toscana de Monte Argentario a una asociación de voluntariado.

El musicla 'Bailo Bailo'
El secreto sobre la existencia del hijo adoptivo salió a la luz en el marco de un conflicto legal relacionado con el musical Bailo Bailo, estrenado en 2023 y producido por la compañía DreamCatcher. El espectáculo reúne algunos de los grandes éxitos de Carrà y está inspirado en la película Explota Explota, dirigida por Nacho Álvarez.
Pelloni Bulzoni solicitó ante el tribunal una medida cautelar para frenar la “producción, distribución, publicidad y representación” del musical, alegando que no había dado su consentimiento como heredero de la artista. En la demanda se identificó como “hijo adoptivo y único heredero legítimo” de Carrà y afirmó ser titular de los derechos sobre su imagen, voz y nombre, así como de la información sobre su vida personal y profesional.

Ingrid García-Jonsson en 'Explota, explota'
Entre los argumentos presentados ante la Justicia, el heredero también consideró inapropiado que las entradas del espectáculo incluyeran como obsequio patatas fritas y Coca-Cola, al considerar que ese detalle podía resultar ofensivo para la memoria de la artista.
Sin embargo, la jueza del Tribunal Municipal de Roma, Laura Centofanti, rechazó la medida cautelar solicitada. La magistrada argumentó que ya no había más representaciones previstas del espectáculo y recordó que hasta ese momento se habían realizado 36 funciones. No obstante, dejó abierta la puerta a que el heredero pueda emprender otras acciones legales si considera oportuno reclamar una indemnización.