Casa Real activa un plan de seguridad nunca visto: Leonor es un objetivo en la universidad

En Zarzuela son conscientes de que se enfrentan al gran reto de la privacidad de la Princesa. El campus universitario no es lo mismo que un elitista centro en Gales o el controlado Ejército…

La Princesa Leonor y la infanta Sofía, al volante: las fotos inéditas de Casa Real.CASA REAL

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La próxima etapa de Leonor de Borbón no se está decidiendo solo en términos académicos, sino en clave casi estratégica, como si cada paso tuviera que ser medido no ya al milímetro, sino al segundo. La llamada “operación privacidad”, como menciona el portal Monarquía Confidencial, que rodea su futuro universitario, y que según distintas informaciones sigue muy de cerca Reina Letizia, es en realidad mucho más que un simple plan logístico: es un intento de encajar dos mundos que, por naturaleza, chocan constantemente, el de una heredera al trono y el de una estudiante más en un campus abierto, imprevisible y difícil de controlar.

Porque esa es la clave de fondo que se maneja en Zarzuela. No se trata solo de elegir universidad, aunque el precedente de Felipe VI en la Universidad Autónoma de Madrid planee inevitablemente sobre la decisión, sino de construir un entorno en el que Leonor pueda integrarse sin convertirse en un foco constante.

Y ahí es donde el reto se complica, porque los tiempos han cambiado de forma radical: si en los años noventa la exposición era limitada, hoy cualquier gesto puede convertirse en contenido viral en cuestión de segundos.

Según ha podido saber ESdiario, en la Casa Real se está diseñando el que sería el dispositivo de seguridad más ambicioso desplegado hasta ahora en torno a la Princesa en territorio nacional, un engranaje que no solo debe garantizar su protección personal, sino hacerlo desde la invisibilidad.

Ahora mismo los responsables de Seguridad de Zarzuela no buscan un campus blindado ni una presencia evidente de escoltas, sino todo lo contrario: una red discreta, casi imperceptible, que permita sostener la ficción —o el deseo— de normalidad en la nueva etapa formativa y vital de la heredera de la Corona.

Y es ahí donde aparece el verdadero dilema. Un campus universitario no es un espacio neutro: está lleno de jóvenes, de cámaras en cada bolsillo a modo de teléfono móvil, de redes sociales que amplifican cualquier escena cotidiana y también de corrientes ideológicas diversas, algunas de ellas abiertamente críticas con la monarquía y, sobre todo, ya no están sometidos a la disciplina y el código del Ejército de los hasta ahora compañeros militares de Leonor de Borbón.

En ese contexto, el control absoluto es sencillamente imposible, y lo que se persigue es algo más sutil: reducir al mínimo la exposición, evitar imágenes no autorizadas, contener la difusión de vídeos y, en definitiva, preservar esa parcela de vida privada que tanto la Reina Letizia como su hija han protegido siempre con una determinación casi obsesiva, tal y cómo les venimos contando en ESdiario.

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Por eso, más que un plan de seguridad al uso, lo que se está gestando es una arquitectura de discreción, un equilibrio delicado entre presencia y ausencia, entre protección y normalidad. La Princesa Leonor no solo se prepara para estudiar una carrera; se prepara para hacerlo bajo una mirada constante que, paradójicamente, se intenta diluir. Y en ese juego de equilibrios, donde cada detalle cuenta, la universidad se convierte en algo más que una etapa formativa: en un auténtico ensayo de futuro. El campus de la Universidad Autónoma de Madrid, dónde salvo sorpresas estudiará la alumna Borbón Ortiz, será el nuevo campo de batalla de los agentes encargados de la seguridad de la Princesa de Asturias.