ESdiario

El motivo por el que María del Monte "jamás" tuvo una conversación con sus padres sobre ser lesbiana

La cantante le explicó a Aimar Bretos por qué nunca ha estado dentro de un armario y solo necesitó 3 rotundas palabras para hacerlo. Sin embargo, hay cosas de las que nunca habló con determinadas personas.

María del Monte, de lo más sincera con Aimar Bretos.

María del Monte, de lo más sincera con Aimar Bretos.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

La visita de María del Monte a La Noche de Aimar de La Sexta este miércoles dejó algo más que titulares: dejó una radiografía emocional de una artista que ha decidido contarlo todo… pero a su manera. Frente a Aimar Bretos, la cantante repasó su historia de amor con Inmaculada Casal, su relación con su familia y su visión sobre la homofobia, siempre desde ese humor seco y esa lucidez que la han acompañado toda la vida.

La folclórica recordó que conoció a su mujer en el colegio, aunque el flechazo real llegó dos décadas después, cuando volvieron a cruzarse: “Como te miren bien… ya no hay nada de rascar”, confesó. Lo suyo no fue una pedida de película, sino una consecuencia lógica de una discusión: “Tuvimos una pelea y dijimos: no nos peleamos más, nos casamos”. 

María del Monte no ha estado nunca en un armario: "Porque no quepo"

Sobre la eterna expresión “estar en el armario”, María fue tajante: “Yo no he estado en un armario en mi vida, primero porque no quepo”. Para ella, su orientación nunca fue un secreto en su entorno: “Mi vida es mía, y la gente que yo quiero siempre la ha conocido”. Y a quienes le reprochan no haber hablado antes, les responde con una mezcla de ironía y transparencia: “Yo soy demasiado transparente, no sé disimular mucho”.

En lo social, la artista se mostró contundente. Asegura no haber sufrido episodios de discriminación, pero reconoce que eso le hizo tardar en comprender el dolor ajeno: “No pensé nunca que había personas que podían pasarlo muy mal, y es una realidad”. Y lanzó una reflexión que resonó en el plató: “No puedes tener que acompañar a tu hijo a una manifestación para pedir permiso para ser él o ella”. Para ella, el amor debería ser lo más sencillo del mundo: “Siempre es más bonito ver a dos personas besarse que dándose una guantá”.

Eso sí, María admite que no es de grandes gestos en público. No por miedo, sino por carácter: “No soy besucona en público porque no me gusta”. Y lo extiende a todo el mundo, sin distinción: “Una manita sí, pero un morreo… a mí qué me importa”. Respeto, discreción y comodidad, en ese orden.

Una medida de paciencia

María del Monte está harta de que le sigan preguntando por Isabel Pantoja más de 20 años después: "No contesto".

La conversación también tocó a Isabel Pantoja, aunque María dejó claro que ese capítulo está cerrado desde hace más de veinte años. Lo que no entiende es que siga siendo tema recurrente: “No sé si es una medida de paciencia”, dijo entre resignación y cansancio. Su estrategia es simple: “En la virtud de la pregunta, no contesto”.

María del Monte jamás habló con sus padres de su orientación sexual

En lo familiar, la cantante reveló que jamás habló con sus padres sobre su orientación sexual: “Jamás, jamás, jamás”. Ni siquiera su madre le preguntó si pensaba casarse. Para María, aquello fue una mezcla de intuición y amor posesivo: “Desde su blanco egoísmo diría: ahora vendrá uno que se lleve a mi niña”. Aun así, conoció a todas sus parejas. La vida, dice, se va “terciando”: “Fíjate siempre en lo que te dé, nunca en lo que te quita”.

Una entrevista que no solo retrata a la artista, sino a la mujer que ha aprendido a vivir sin pedir permiso, sin esconderse y sin dramatismos. Una vida que, como ella misma dice, es suya. Y punto.

Y con estas trazas Del Monte ayudó a Aimar Bretos (con la inestimable colaboración del Gran Wyoming que también fue entrevistado este miércoles en el programa) a mejorar las cifras de La Noche de Aimar que este miércoles le dio a La Sexta un 7.7% de share y 609.000 espectadores, las más altas desde que comenzó su andadura en la parrilla de Atresmedia.

tracking