supervivientes 2026
José Manuel Soto desvela su mayor secreto: de superviviente a vikingo y de vikingo a chupa chups
El amigo de Bertín Osborne pide perdón a su mujer, Pilar, en riguroso directo por realizar la mayor locura de su vida y le explica que Supervivientes “sólo pasa una vez”

José Manuel Soto se depila el pecho
Una de las pruebas más icónicas de Supervivientes ha irrumpido en el concurso con la llegada de la unificación y ha conseguido que algunos concursantes cambien su look de forma radical a cambio de una buena porción de comida.
Claudia Chacón, Maica Benedicto, Borja, Gerard Arias o Darío, se han sometido a cambios que no hubieran pensado jamás. Desde rapados de cabeza o barba, hasta los 40 centímetros que se ha cortado la murciana para conseguir diferentes porciones de comida o la recuperación de algunas prendas de sus maletas iniciales del concurso. Sin embargo, una de las transformaciones más potentes, la ha tenido José Manuel Soto.
Chismógrafo
José Manuel Soto es el gran olvidado de Supervivientes: nadie le da de comer
Alba Molina López
El sevillano ha comenzado enfrentándose a ‘La mesa de las tentaciones’ cambiando su pecho por una tortilla de patata gigante. El cantante ha aceptado hacerse la cera en el pecho con bandas de cera fría para poder disfrutar de una de sus comidas favoritas sin tiempo límite y en su playa.
Así, María Lamela ha hecho los honores y ha comenzado a depilar a Soto, seguida por Claudia e Ivonne Reyes. Con este panorama, el concursante ha confesado uno de sus secretos más íntimos que ha dejado helados al resto de sus compañeros.
José Manuel Soto, a pesar de haber defendido siempre ser un hombre clásico y de pelo en pecho, ha confesado que llegó a practicarse láser para acabar con el vello. El tratamiento no fue fructífero debido a que sólo se lo realizó una vez por el dolor que había sufrido. Lo que no esperaba Soto, es que la cera doliera muchísimo más.

Claudia Chacón e Ivonne Reyes depilan a José Manuel Soto
Una penitencia, una recompensa
La mesa de las tentaciones de Soto ha sido bastante larga y ha tenido que aceptar alguna que otra penitencia más. Por un plato de pollo con patatas, el cantante ha aceptado hacerse una cresta, es decir, raparse ambos lados de la cabeza para dejar una cresta de pelo desde la frente, hasta el cuello.

José Manuel Soto se afeita ambos lados de la cabeza
De superviviente a vikingo y de vikingo a chupa chups
El final de Soto ha llegado con el mayor cambio de look en su vida y por el que se ha visto obligado a mirar a cámara para pedirle disculpas a su mujer: "Pili, es una locura, lo sé. Te pido disculpas, pero bueno es que estamos aquí". El cantante ha decidido teñirse la cresta de color fucsia a cambio de conseguir una carta que sus hijos le escribieron y ha confesado que ninguna de las tres penitencias las había hecho con anterioridad.

El cambio de look de José Manuel Soto