El otro motivo de los problemas de Pepín Liria con su hija y hermanos: no es su novia 30 años menor
El torero copa titulares en los últimos días por su relación con la joven y despampanante Drágana y también por un rosario de desavenencias familiares que han salido a la luz y han generado gran ruido.

Pepín Liria con Drágana.
El matador de toros de Cehegín (Murcia) vuelve a ser noticia y ahora no por los capotes sino por los capotazos. La revista Semana publica la inexistente relación que mantiene con sus hijas y sus hermanos. En unos días contraerá matrimonio su hija mayor María, nacida de su primer matrimonio con la heredera del imperio empresarial de la marca Pepe Jeans.
Con su hija María no mantiene relación desde hace muchos años. Casi de pequeña. Problemas de mayores que acarrearon con los menores. Con su segunda hija la almeriense Jara ha coincidido en infinidad de ocasiones en los últimos años. Entre Murcia y Almería donde reside la familia materna de la hija del matador de toros. En los grandes eventos estuvo Pepín Liria. Son dos relaciones diferentes que ha mantenido con una hija y la otra. Dos mundos, dos economías y dos resentimientos, dicho sea de paso.
Chismógrafo
Pepín Liria, la historia del torero murciano que vuelve a ser noticia por su imponente novia Drágana
David González
El tema familiar es diferente y donde no coincide la información de ESdiario con lo publicado por la revista Semana. Versiones diferentes. Liria tiene 4 hermanos. Mari Carmen, Máximo, Juana Mari y Pilar. De todos ellos mantiene una magnífica relación con Pilar, la menor. Pepín Liria estuvo pendiente de sus padres hasta el último día de su vida. En lo afectivo y en lo económico. Con su madre Antonia Fernández fallecida en 2021 y con su padre quien abandonó este mundo en 2023.
Su padre, Máximo, dejó de herederos de su piso situado en la Gran Vía de Cehegín (Murcia) a sus hijos Pepe y Pilar. Los dos descendientes que lo han cuidado hasta el final. Los otros tendrían otras necesidades familiares para desatender a sus ascendientes. El problema de la herencia se debe a lo que vulgarmente se llama “encabronamiento”.
Pepín Liria se ha encargado de sus padres y de una de sus hermanas
Pepín Liria no sólo se ha encargado de sus padres sino también de una de sus hermanas que ha atravesado problemas con la adicción. Allí estuvo. Hasta en Barcelona de donde se escapó de un centro porque quería ser un alma libre. Y Pepe allí estuvo. La herencia de los padres se traduce en dos bienes inmuebles. Uno situado en la vía Ginés de Paco y a las faldas de su magnifico casco antiguo de Cehegín adquirido por los padres del torero en gananciales y otro piso en la Gran Vía del municipio que fue heredado por el padre del torero herencia de sus padres, don Máximo y doña Carmina.
Don Máximo, padre del torero, era hijo único y permitió que pudiera decidir sobre su herencia por ser un bien privativo. A Pepín Liria lo hizo torero su abuelo. A pie y espada. La historia está escrita. Esta vivienda fue testada a nombre de Pepín y su hermana Pilar por decisión propia del padre del matador de toros de Cehegín. Este es todo el problema en la herencia de lo que se ha contado estos últimas días en la revista Semana. Hay hermanos que no aparecieron durante tiempo en la enfermedad de sus padres. Una enferma. Dos ausentes. Y dos presentes, Pepe y Pilar. Y el padre hizo lo que consideró en el último momento para agradecer su dedicación en tiempo real.
Estas historias nada tiene que ver con el nuevo amor de Pepín Liria. Su nueva novia, la cantante canaria Drágana no estuvo en aquellos años. Ni suma ni resta. Nada que ver. Pepe se ha enamorado de una chica 30 años menor como lo hiciera la duquesa de Alba de aquel funcionario llamado Alfonso Díez. ESdiario es conocedor que el torero amigo de Espartaco, Pepín Liria fue buen hijo y mejor hermano. Lo hizo. Los hijos dependen de lo que otros llaman lo vicario. Golfo lo pudo ser, bueno lo será siempre