ESdiario

Los 400.000 euros de la polémica que Kiko Rivera va a invertir en su novia Lola García

El hijo de Isabel Pantoja, como su madre, no se apea de los titulares. Cuando no es por una cosa es por la otra y ahora miles de euros le han vuelto a situar en la picota... a él y a su pareja.

Kiko Rivera y Lola García.

Kiko Rivera y Lola García.GTRES

Isabel de Dios
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Kiko Rivera ha logrado, por fin, cerrar uno de los capítulos más complicados y polémicos de su vida inmobiliaria: la venta del ático de San Sebastián de los Reyes que tantos quebraderos de cabeza le había provocado. El DJ ha conseguido 400.000 euros por la operación, una cifra que, tras liquidar la hipoteca pendiente y otros gastos, le deja un beneficio cercano a 200.000 euros, según reveló Luis Pliego, director de Lecturas, en El tiempo justo de Telecinco.

El ático, adquirido hace más de dos décadas (cuando Rivera tenía apenas 18 o 22 años, según distintas declaraciones del propio artista), fue durante mucho tiempo su refugio de soltero. Allí vivió “todas mis locuras, mis fiestas, mi juventud”, confesó en una entrevista previa. Sin embargo, lo que un día fue su “esencia pura” terminó convirtiéndose en una fuente constante de disgustos.

Los inquilinos dejaron la vivienda deteriorada y con varios impagos, obligando a Kiko a afrontar reformas y trámites interminables. A ello se sumaron las quejas vecinales y rumores sobre fiestas y comportamientos molestos, que alimentaron aún más la mala fama del inmueble.

Según Pliego, la mitad del beneficio obtenido (unos 100.000 euros) irá destinado a la nueva academia de baile de Lola García, pareja actual de Rivera. El DJ se convertirá así en socio de su novia en este nuevo proyecto empresarial (cabe recordar que la actual pareja del hijo de Isabel Pantoja ha tenido dos academias de baile, acabando ambas con algunos problemas económicos). La otra mitad del dinero obtenido se empleará en amortizar hipoteca, aligerando la situación financiera del artista.

Presente en el plató, Irene Rosales, exmujer de Kiko y colaboradora del programa que presenta Joaquín Prat, no pudo evitar recordar lo complicado que fue aquel piso durante su relación: “Me alegro enormemente porque sé la de quebraderos de cabeza que le ha dado”.

Rosales también señaló que cuando estuvieron juntos, el padre de sus dos hijas atravesaba su “peor momento económico”, y que la vivienda, lejos de ser un activo, se había convertido en una carga constante.

Con la venta ya cerrada, Rivera respira aliviado y encara una etapa más estable, tanto en lo económico como en lo personal. La inversión en el proyecto de Lola apunta a un futuro más ordenado y, sobre todo, libre de los fantasmas de un ático que llevaba años pesando demasiado.

tracking