El "celibato voluntario" de Carlota Corredera y los rumores que le enfrentan a la realidad de Belén Esteban
La presentadora gallega hace una diferencia entre su carrera profesional y la de la princesa del pueblo que no deja del todo bien a la que fuera su compañera durante años en la Telecinco que lanzó a ambas al estrellato.

Carlota Corredera atraviesa una fase tranquila a nivel personal y profesional.
Después de fase de lo más convulsa tanto a nivel laboral como personal Carlota Corredera atraviesa una de esas etapas en las que la vida, por fin, deja de empujar y empieza a acompañar. A sus 51 años, la periodista viguesa (rostro clave de la televisión reciente reconvertida en adalid del feminismo en los últimos tiempos) se mueve con una tranquilidad que contrasta con la intensidad de su pasado inmediato. Tras dirigir y presentar Sálvame, asumir el desgaste de su posicionamiento público y ser despedida de Mediaset, pagó un alto precio tras el documental Rocío, contar la verdad para seguir viva, sobre las acusaciones de malos tratos de Rocío Carrasco a Antonio David Flores.
Actualmente, divorciada desde 2024 tras once años de matrimonio con el cámara Carlos de la Maza, madre de Alba (su hija preadolescente) y plenamente instalada en RTVE, Corredera ha hablado con Lecturas durante el estreno de Toy Story 5 para explicar dónde está y hacia dónde mira.
La presentadora no esconde que atraviesa una fase buena: "Estoy muy bien. Estoy muy contenta, trabajando mucho y en medios que me gustan. Estoy en un buen momento, como diría Nebulossa. Lo de reconstruida por dentro… estamos en ello, pero poco a poco".
La frase resume su situación: consciente de lo vivido, pero sin dramatismos. Con la mirada puesta en un septiembre que "pinta muy bien" y sin intención de quejarse.
En cuanto a su divorcio, Corredera habla con sinceridad y a corazón abierto asegurando no está exactamente abierta al amor: "Creo que todavía sigo con el duelo, aunque seguramente está en la última fase. Me apetece estar sola. No echo de menos ni tengo ansiedad por volver a estar en pareja. No es mi prioridad". Y remata con una expresión que ya circula entre sus seguidores: "Estoy un poco como de celibato voluntario".
Y es que volcada en su hija, en su trabajo y en su gente, no siente que sea el momento de abrir ninguna puerta sentimental.
En cuanto a la idea de volver a Mediaset la pregunta era inevitable, sobre todo con los rumores que circulan en los mentideros mediáticos sobre el regreso de la princesa del pueblo a la que fue su casa: ¿Regresaría a Telecinco si se lo propusieran, ahora que se rumorea la vuelta de Belén Esteban?
Sin embargo, Corredera establece matices y diferencias: "La trayectoria de Belén es una y la mía es otra. Si ella vuelve, volverá como personaje. Yo, si volviese, sería como directora o presentadora. De manera profesional". ¿Está insinuando que la forma de volver de Esteban a Telecinco no es profesional?
En cualquier caso, también quiso recalcar que "ahora mismo estoy súper contenta en RTVE, en Radio Nacional, en D Corazón, en Directo al Grano y en el pódcast".
Por no hablar de que lo que no haría bajo ningún concepto es regresar a cuenta de un "reality": "Imposible". En este caso concreto solo haría una excepción y no sería uno de los de la parilla de Telecinco, sino de los de la parrilla de TVE: "Quizá un Hasta el fin del mundo, pero el mayor hándicap sería separarme de mi hija. Uno de convivencia tipo GH o Supervivientes, no. No entra en mis planes", descarta con rotundidad dando portazo a la cadena que la hizo famosa.