Marius Borg, hijo de Mette-Marit, condenado a 4 años de cárcel mientras su madre espera un trasplante
La sentencia contra el hijo mayor de la futura reina de Noruega sacude a la familia real en uno de sus momentos más delicados, marcado además por el grave deterioro de salud de Mette-Marit.
Marius Borg.
La Justicia noruega ha asestado un duro golpe al entorno de la familia real del país. Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit y hijastro del príncipe heredero Haakon, ha sido condenado a cuatro años de prisión por dos delitos de violación y por maltratar a una de sus exparejas, además de otros cargos menores.
El fallo, dictado por un tribunal de Oslo, considera probados dos episodios de agresión sexual cometidos contra mujeres que se encontraban inconscientes. Los jueces han valorado especialmente la existencia de grabaciones que demostrarían que las víctimas no estaban en condiciones de prestar consentimiento en el momento de los hechos. Høiby, de 29 años, ha sido absuelto, sin embargo, de otras dos acusaciones de violación.
Aunque no forma parte oficialmente de la Casa Real noruega, el caso ha generado una enorme repercusión mediática debido a su estrecha vinculación con los herederos al trono. La Fiscalía había solicitado una pena de siete años y siete meses de cárcel por los 40 delitos incluidos en la acusación.
La sentencia llega además en un momento especialmente sensible para la princesa Mette-Marit. La heredera, de 52 años, ha sido incluida recientemente en la lista de espera para recibir un trasplante de pulmón debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que padece desde hace años.
Chismógrafo
Escándalo en Noruega: Marius Borg seguirá en prisión y lanza una carta cargada de reproches
David González
Precisamente el estado de salud de su madre fue uno de los argumentos utilizados por Høiby para intentar abandonar la prisión preventiva y cumplirla en su domicilio con vigilancia electrónica. El joven alegó ante el juez el sufrimiento que le provocaba la situación familiar, pero los tribunales rechazaron finalmente la petición al considerar que persistía el riesgo de reincidencia y de contacto con algunas de las víctimas.
Desde febrero permanece encarcelado de forma preventiva y siguió la lectura de la sentencia desde prisión por motivos de salud. Su defensa ha anunciado que estudiará el contenido del fallo antes de decidir si presenta recurso.
La condena abre ahora un nuevo capítulo para una familia real que atraviesa uno de los periodos más complicados de los últimos años, con la salud de Mette-Marit en el foco y el escándalo judicial de su hijo ocupando titulares dentro y fuera de Noruega.