Escándalo en Noruega: Marius Borg seguirá en prisión y lanza una carta cargada de reproches
El hijo de la princesa Mette-Marit permanece en prisión preventiva acusado de múltiples delitos graves, entre ellos violación, y el juez ha vuelto a cerrar la puerta a que cumpla arresto domiciliario en la residencia real de Skaugum.

Marius Borg.
Marius Borg Høiby sigue en el centro de una de las mayores controversias judiciales que han salpicado en los últimos años a la familia real noruega. El hijo de la princesa Mette-Marit continúa en prisión preventiva desde el pasado 1 de febrero, acusado de un total de 40 cargos, entre ellos cuatro presuntas violaciones, además de otros delitos como malos tratos, amenazas y tráfico de drogas.
Este miércoles, además, se ha conocido un nuevo revés judicial para el joven: el juez Hans Førde ha rechazado su petición de abandonar la cárcel para cumplir la prisión preventiva en su domicilio, concretamente en la finca de Skaugum, residencia oficial de los príncipes Haakon y Mette-Marit. La decisión se mantiene mientras espera un juicio previsto para junio de 2026.
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La Fiscalía pide más de siete años de cárcel para Marius Borg, el hijo de la princesa Mette-Marit
David González
La defensa de Borg había intentado en varias ocasiones suavizar su situación procesal, primero solicitando la libertad provisional y después proponiendo el uso de una tobillera electrónica en la residencia real. Sin embargo, los tribunales han sido tajantes al considerar que existe riesgo de reiteración delictiva, lo que ha pesado de forma decisiva en todas las resoluciones.
Mientras tanto, la reacción del acusado no ha tardado en llegar. En una carta abierta publicada en el diario noruego Nettavisen, Borg ha mostrado su profunda incomodidad con el proceso judicial y la presión mediática que asegura estar sufriendo.
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El hijo de Mette-Marit, Marius Borg Hoiby, admite haber mentido en su juicio por 40 delitos
David González
“Hoy me he presentado ante el tribunal de Oslo para explicar, de primera mano, lo que significa estar totalmente aislado en la cárcel de la ciudad. He tenido que hablar ante una sala abarrotada de periodistas que anotaban cada palabra que salía de mi boca. Es evidente que esto me cuesta la vida; es una carga mental tremenda. Tener que exponerte así para airear temas que cualquiera consideraría íntimos es, sencillamente, espantoso”, afirma en uno de los pasajes más duros de su escrito.
El joven también ha expresado su malestar por la mención a su madre durante el proceso judicial, así como su percepción de falta de imparcialidad por parte del juez. En otro fragmento de la carta, sostiene que el tribunal no habría tenido en cuenta sus argumentos de defensa y cuestiona abiertamente la decisión adoptada sobre su solicitud de arresto domiciliario.

La princesa Mette-Marit en una foto de archivo.
“Para mí está claro que el juez ya tenía la sentencia escrita antes incluso de que yo abriera la boca”, asegura, mostrando su frustración con el desarrollo del procedimiento.
A la espera de la vista definitiva, Borg permanece ingresado en La Prisión de Oslo, el mayor centro penitenciario del país, donde se encuentra en un módulo para presos preventivos. Según fuentes locales, su día a día transcurre sin privilegios especiales: participa en talleres, como el de carpintería, y mantiene una rutina similar a la del resto de internos.
El caso, que ha generado una enorme repercusión mediática en Noruega por la implicación indirecta de la familia real, sigue avanzando hacia un juicio en el que la Fiscalía solicita para él una pena cercana a los ocho años de prisión. Por el momento, todas las miradas siguen puestas en una causa que promete seguir dando titulares en los próximos meses.