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Fabiola Martínez deja a Tania Llasera sin palabras sobre su hijo con Bertín Osborne: "Se va a ir antes que yo"

Nunca ha ocultado los detalles más duros de la crianza de su hijo Kike pero ahora ha dejado helados a todos los espectadores de su última entrevista.

Fabiola Martínez más sincera y honesta que nunca en su última entrevista.

Fabiola Martínez más sincera y honesta que nunca en su última entrevista.

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No es que haya ocultado nunca los detalles más duros, pero en la entrevista de Fabiola Martínez en el pódcast Upeka, presentado por Tania Llasera, ha dejado uno de los testimonios más desgarradores y honestos que se recuerdan sobre la realidad de ser madre y cuidadora. Aunque en otras ocasiones ya había hablado de lo que supone criar a un hijo con parálisis cerebral, nunca lo había hecho con una crudeza tan directa. Esta vez, sin filtros, confesó que cree que su hijo Kike (de 19 años y fruto de su relación con Bertín Osborne) fallecerá antes que ella, y que, aunque le destroza pensarlo, ya se está preparando para ese escenario.

Fabiola reconoce que su separación de Bertín Osborne fue uno de los momentos más difíciles de su vida, porque siempre imaginó envejecer a su lado. Aun así, continúa volcada en los cuidados de Kike. Y es que aunque ha delegado parte del trabajo profesional, cuando él no está en el colegio, es ella quien se ocupa de todo. En cualquier caso necesita ayuda física porque su hijo es muy alto y pesa mucho.

“Los fines de semana los dedicamos a jugar y yo lo muevo; hay que levantarlo o sentarlo en la silla para el baño”, explica. Y deja claro que tener ayuda no la convierte en peor madre, sino en una madre que hace lo que puede con los recursos que tiene.

Fabiola, tutora legal de su hijo, describe con emoción contenida la realidad diaria son su hijo que no tiene lenguaje verbal, interpreta antes una mirada que una palabra e intelectualmente funciona como un bebé.

Fabiola Martínez se rompe al hablar de un futuro sin Kike

Y es en ese punto cuando se quiebra: "Por la situación de Kike, yo creo que él se va a ir antes que yo. A veces me visualizo sin él".

Ha dejado organizadas muchas cosas para cuando llegue ese momento, confiando en que quienes rodeen a su hijo lo vean como ella lo ve: "puro amor".

Fabiola denuncia que casi nadie habla del síndrome del cuidador, ese vacío que aparece cuando la persona a la que has dedicado tu vida ya no está. "No hace falta tener un hijo con discapacidad. También pasa cuando cuidas a alguien con una enfermedad terminal y se va", reflexiona.

Quizá por ello Kike, asegura, le ha enseñado a vivir el presente. Durante el embarazo imaginaba un futuro lleno de idiomas y oportunidades para él. Hoy sabe que su hijo ha sido "el mejor", pero en otros aspectos.

Estas declaraciones llegan después de un viaje a Barcelona por asuntos de la Fundación Kike, desde donde ayuda a familias en situaciones similares. Allí, emocionada, insistió: "Estoy volcada en mis hijos principalmente y después en la Fundación".

Un testimonio que no busca compasión, sino visibilidad. Una verdad incómoda, pero necesaria, sobre lo que significa cuidar, sostener y amar sin condiciones.

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