Paz Padilla congela el plató de Telecinco tras un áspero reencuentro con Lydia Lozano

La humorista andaluza corta en seco a su antigua compañera de las tardes durante la presentación de su nuevo magacín.

Paz Padilla durante la presentación de 'El Show de Paz'.Europa Press

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Sara Conde

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El retorno de la humorista gaditana a la primera línea de la pequeña pantalla ha servido para certificar de manera pública la distancia insalvable que todavía la separa de ciertos colaboradores de su antigua etapa. Su esperada visita al espacio ¡De Viernes! estaba planteada como un repaso amable a su inminente andadura profesional en la programación del fin de semana de Mediaset, con motivo del debut de El show de Paz ayer sábado 27 de junio. Sin embargo, la cita se tornó incómoda al interactuar con Lydia Lozano, con quien compartió plató durante una década. Un cortante cruce de palabras bastó para helar la atmósfera del directo, provocando que la veterana periodista de la crónica social optara por aplicarle un vacío absoluto durante el resto de la emisión.

El desembarco de la artista andaluza estuvo marcado por una evidente frialdad ambiental, reuniendo en una misma mesa a tres rostros históricos que llevaban prácticamente cuatro años sin coincidir bajo los focos: la propia invitada, Terelu Campos y la ya mencionada comunicadora. Con la hija de María Teresa Campos la charla fluyó dentro de los cauces de la corrección profesional y la normalidad, recordando viejas anécdotas con fluidez. Este escenario de aparente confort saltó por los aires en el instante en que Lozano tomó el turno de palabra para indagar en la configuración del nuevo magacín vespertino de la cómica.

Una contestación tajante que provocó el vacío en el estudio

La periodista quiso saber qué funciones exactas iba a desempeñar Fabiola Martínez dentro del formato tras haber contactado previamente con ella. Lejos de ofrecer una explicación corporativa, la presentadora recurrió a un laconismo extremo que cayó como un jarro de agua fría en el plató, espetándole un escueto "pregúntaselo". Aunque la espontaneidad de la gaditana provocó las risas del público, la colaboradora se tomó la respuesta de forma tan severa que se quedó completamente descolocada, renunciando de manera voluntaria a formular más preguntas o a cruzar miradas con la entrevistada en los bloques posteriores, incluso durante la emisión de una sección de cámara oculta.

El descontento de la comunicadora se manifestó minutos más tarde de forma indirecta, aprovechando una intervención de Ángela Portero. Cuando esta última inquirió sobre la incorporación de la modelo Cristina Piaget al magacín dominical, Lozano aprovechó el momento para cobrarse la afrenta. En un tono bajo pero perfectamente perceptible por los micrófonos de ambiente, murmuró con ironía: "Que se lo pregunten a ella", imitando la contestación recibida. Para comprender el origen de esta profunda tirantez hay que recordar el trasfondo de reproches mutuos surgidos en espacios como Ni que fuéramos o La familia de la tele, formatos ligados a la antigua productora del disuelto espacio vespertino en los que se criticó duramente a la actriz.

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Por su parte, la humorista parece decidida a trazar una línea divisoria inquebrantable con todo lo relativo a su anterior andadura televisiva. En unas declaraciones previas concedidas en exclusiva al medio digital YOTELE, la presentadora expresaba con claridad su hastío ante este debate recurrente, afirmando que no comprende el motivo por el que le preguntan tanto por una etapa que concluyó hace un lustro y acusando la situación de formar parte de una crispación exterior que busca crear conflictos inexistentes. La andaluza zanjó que se siente muy orgullosa de su trayectoria pasada y que desea la felicidad para todos sus antiguos compañeros, evidenciando que se encuentra en un momento vital completamente distinto al de ellos.