Paz Padilla empieza a conquistar a la audiencia con su vuelta al corazón: el público manda
El tándem del director y la actriz lo pueden hacer posible. Nada que ver con otros programas donde se sientan aquellas “viejas del visillo” que no se hablan, ni saludan y se detestan y tienen que compartir plató porque no tienen otra.

Paz Padilla en "El Show de Paz".
La cómica gaditana en la tarde de este pasado domingo conseguía un 7,9% de share. Y lo más importante, una curva ascendente como no se había visto en los últimos tiempos de la cadena principal de Mediaset. El programa El Show de Paz comienza con una audiencia paupérrima. El informativo de Telecinco lo ven los familiares de los trabajadores de este noticiario. Poco más. La audiencia la recoge Paz Padilla entre pobre e inexistente. Todo para arriba desde que llega y favorece a su amiga Emma García que la sitúa en uno de sus mejores datos con dos horas menos de emisión.
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Paz Padilla durante la tarde del domingo regresó a uno de los grandes momentos que se vivió en Sálvame con Aramís Fuster cuando la actriz y presentadora le cantara La Saeta tras su decisión de salir del plató donde se encontraban Belén Esteban y María Patiño. Casi diez años después se han vuelto a ver. Este ha sido el contenido principal del programa que dirige el verdadero creador de Sálvame, Raúl Prieto. Los demás directores sucedáneos se apuntaron al carro tiempo después aunque se apuntaron el gol. Lejos de la realidad. Prieto consiguió lanzar el programa Aquí hay Tomate en septiembre de 2003 con la entrevista a Mila Ximénez donde la recuperaba para siempre y también llevar al triunfo más absoluto al programa que durante 14 años conquistó a la audiencia vespertina de Telecinco y que presentaron Jorge Javier Vázquez, Paz Padilla y en los últimos años la escritora de libros para adelgazar, Carlota Corredera.
El Show de Paz Padilla: magia pura de otro tiempo
Durante la tarde de este domingo Padilla se encontraba con Aramís Fuster en el plató del programa El show de Paz. Magia pura de otro tiempo. Espectáculo creíble. Más ironía que realidad. Más humor y también amor pero con la risa garantizada. Es teatro del bueno. Paz Padilla ha tenido que regresar a los contenidos de corazón maquillados de bambalinas escénicas con “amor y humor” para subir la audiencia de la tarde de Telecinco y dejar a su amiga la vasca en uno de sus mejores datos. Emma García y su directora no se han visto en otra. Padilla es generosa.
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El encuentro de Aramís Fuster y Paz Padilla fue una mezcla de entremés teatral y teatro del absurdo. Una genialidad que sucede algunas veces. El tándem del director y la actriz lo pueden hacer posible. Nada que ver con otros programas donde se sientan aquellas “viejas del visillo” que no se hablan, ni saludan y se detestan y tienen que compartir plató porque no tienen otra. A una la defiende un directivo de Telecinco y a la otra la dueña de la productora. Esto también sería espectáculo. El único posible Pena. Aquí no dirige Prieto, es otro nivel. Padilla no quería hacer corazón pero lo hará. La pela y el pan es el pan y la pela. Y la audiencia manda. Los principios son otra cosa.