Mario Casas elige este pueblo de Cantabria para desconectar: tiene una de las playas más largas de España
Lejos de los focos, el actor encuentra en Noja el lugar perfecto para descansar junto a su familia. Un destino con playas espectaculares, marismas protegidas, rutas de senderismo y una gastronomía que conquista a quienes lo visitan.
Mario Casas en Noja.
Hay destinos que, cuando termina el verano, recuperan su esencia. Las playas dejan de estar abarrotadas, las terrazas vuelven a un ritmo pausado y el sonido del mar sustituye al bullicio de los turistas. Es precisamente entonces cuando Noja, uno de los municipios más atractivos de la costa oriental de Cantabria, muestra su cara más auténtica. Y también cuando Mario Casas disfruta de este rincón del norte, donde su familia posee una vivienda desde hace años.
Aunque el actor suele dejarse ver en la localidad durante los meses estivales, es fuera de la temporada alta cuando realmente puede desconectar de la presión mediática. Con la marcha de los visitantes, Noja se convierte en un refugio de tranquilidad donde el mar Cantábrico, la naturaleza y el silencio son los grandes protagonistas.
La relación de los Casas con Noja viene de lejos. Cuando la popularidad de Mario y de sus hermanos comenzó a crecer, el padre de la familia decidió rehabilitar la casa que tenían en este municipio cántabro para convertirla en un lugar donde preservar su intimidad.
Durante el verano, Noja multiplica su población con la llegada de miles de visitantes, pero la familia continúa regresando cada año para disfrutar de unos días de descanso. Mario Casas, junto a sus hermanos Sheila, Óscar y Christian, ha encontrado en este enclave un lugar perfecto para alejarse de los focos.
Chismógrafo
Nava del Barco, el refugio secreto de Alba Carrillo en Ávila: así es el “paraíso” donde desconecta del todo
David González
No obstante, quienes conocen bien la localidad aseguran que su verdadero encanto aparece cuando termina la temporada estival. Es entonces cuando las playas recuperan la calma y el municipio invita a descubrirlo sin prisas.
Dos playas que figuran entre las mejores de Cantabria
Uno de los grandes atractivos de Noja son sus espectaculares arenales. La playa de Ris destaca por su amplitud, sus excelentes condiciones para practicar surf y por los impresionantes atardeceres que ofrece, con el islote de San Pedruco como telón de fondo.
Una de las playas de Noja.
Muy diferente, aunque igual de espectacular, es la playa de Trengandín, considerada una de las más extensas de España. Sus kilómetros de arena fina, las formaciones rocosas y las pozas naturales esculpidas por el Cantábrico convierten este espacio en un lugar ideal para pasear durante horas o simplemente contemplar el paisaje.
Cuando llega el otoño, ambas playas muestran una imagen completamente distinta a la del verano: el mar se convierte en el auténtico protagonista y caminar por la orilla se transforma en una experiencia mucho más relajante.
Una de las playas de Noja.
Más allá de sus playas, Noja ofrece un entorno privilegiado para quienes disfrutan del turismo activo. La Marisma de Joyel y el Monte del Brusco cuentan con el reconocimiento de Senderos Azules, una distinción que pone en valor su riqueza ambiental y la calidad de sus recorridos.
A estos itinerarios se suman otros como el Camino de Playa de Quejo, el ascenso al Pico Miravalles o las rutas que atraviesan la Sierra de Mijedo. Todos ellos permiten recorrer bosques, prados, humedales y acantilados con espectaculares miradores sobre el mar Cantábrico.
Durante el otoño, los tonos ocres, verdes y dorados transforman el paisaje, mientras la niebla que en ocasiones asciende desde la costa envuelve el entorno en una atmósfera especialmente evocadora.
Una de las playas de Noja.
Muy cerca del municipio se encuentra el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, uno de los espacios naturales más importantes del norte de España.
Con más de 6.000 hectáreas de humedales, este enclave protegido constituye uno de los principales refugios para las aves migratorias de la cornisa cantábrica. Uno de los lugares imprescindibles para conocer este ecosistema es el Molino de las Aves, una antigua construcción del siglo XVII restaurada como centro de interpretación desde donde es posible descubrir la extraordinaria riqueza natural de las marismas.
En otoño, este paisaje alcanza uno de sus momentos de mayor belleza, cuando cientos de aves hacen una parada en su migración y los colores del entorno cambian por completo.
Historia, arquitectura y la mejor gastronomía cántabra
Noja también conserva un importante patrimonio histórico. Entre sus edificios más emblemáticos sobresale la iglesia de San Pedro, levantada entre los siglos XVI y XVII y estrechamente vinculada a la tradición marinera del municipio.
Óscar Casas en Noja.
Otro de los grandes símbolos de la localidad es el Palacio del Marqués de Albaicín, actual Casa de la Cultura, rodeado de jardines de inspiración indiana. El recorrido puede completarse con la Casa-Palacio de Venero y el chalet diseñado por Leonardo Rucabado, dos referentes del patrimonio arquitectónico local.
La gastronomía es otro de los grandes atractivos del municipio. Pescados frescos del Cantábrico, nécoras, almejas, chipirones, quesos artesanos y las tradicionales recetas de cuchara convierten cualquier visita en una experiencia para el paladar.
Playas de enorme belleza, espacios naturales protegidos, rutas de senderismo, patrimonio histórico y una cocina de primer nivel hacen de Noja uno de los destinos más completos de Cantabria. No sorprende que Mario Casas haya encontrado aquí el lugar perfecto para desconectar del ritmo frenético de su profesión y disfrutar, con total discreción, de uno de los rincones más bonitos del litoral cántabro.