"Sois tontos todos": pillan a Kiko Rivera haciendo lo contrario de lo que predica y pierde los nervios
Dime de qué presumes y te diré de qué careces, reza el refranero español que el hijo de Isabel Pantoja parece no haberse leído a juzgar por su extemporánea salida de tiesto.
Kiko Rivera critica cosas que luego reproduce pero no le gusta que se lo digan.
Kiko Rivera vuelve a encadenar titulares y esta vez el foco apunta directamente a una contradicción que no pasa desapercibida: mientras acusa a su exmujer Irene Rosales de lanzarle una indirecta “patética” en una campaña publicitaria, su pareja Lola García protagoniza otra acción promocional que muchos interpretan como un dardo en la misma dirección… pero desde su propio bando.
Chismógrafo
De los 30.000 euros de regalo de Lamine Yamal a Inés García a los 5.000 de Kiko Rivera a Lola García
Isabel de Dios
El dj presumía hace apenas unas horas del regalo de más de 5.000 euros que le ha hecho a Lola por su 39 cumpleaños: una Vespa nueva, presentada en redes como prueba del buen momento sentimental que atraviesan. Pero el tono festivo ha durado poco. El programa El verano se mueve destapaba que Kiko ha iniciado un boicot contra Grefusa tras la campaña en la que Irene Rosales aparecía con el eslogan: “un mix con un mal kiko es un mal mix”. Una frase que él ha interpretado como una “demoledora indirecta”, acusando a su ex de que “la cabeza no le da para más” y anunciando incluso medidas legales.
En paralelo, Kiko habría llamado al boicot pidiendo a sus seguidores que dejen de consumir los productos de la marca que contrató a la madre de sus dos hijas. Sin embargo, mientras él denuncia públicamente que Irene utiliza la publicidad para atacarle, Lola García ha aparecido como imagen de una campaña de limpieza de césped, lo que algunos han señalado como una maniobra dirigida al actual novio de Irene, Guillermo, empresario precisamente del césped artificial. Es decir, la misma estrategia que Kiko reprocha a su ex… pero desde su propio entorno. No se puede olvidar tampoco que Rivera atacó duramente a Rosales espetándole que si no fuera por él no le hubieran dado la campaña publicitaria... algo perfectamente aplicable igualmente al caso de Lola y el césped.
Ante este nuevo frente abierto, los reporteros de corazón le enfrentaron a sus propias contradicciones, algo que no le hizo ni pizca de gracia al cantante de El mambo, que acabó mostrando su peor cara frente a las cámaras, visiblemente irritado: “¿No puede limpiar uno ya el césped de su casa o qué? Vamos a dejarnos de tonterías ya. Es que, tío… ¡Yo tengo césped y se limpia el césped, coño! ¡Dejad de decir barbaridades, tío, que parecéis tontos! ¡Sois tontos todos!”, soltó sin contener su enfado... ni intentarlo.
Mientras él se enzarza en una guerra de campañas, indirectas y reproches, Lola mantiene un tono completamente distinto. Con una gran sonrisa, la bailarina se limitó a celebrar su regalo de cumpleaños: "Estoy muy feliz. Cualquier cosa que venga de él me basta y me sobra".