La abogada reconoce ahora un error letal: futuro horrible para Daniel Sancho
Carmen Balfagón asume ahora lo que ha sido un fallo estratégico en la defensa del joven madrileño, algo que le aleja de momento de regresar a España

Rodolfo Sancho y Marco García Montes, en febrero de 2024.
La estrategia seguida por la defensa de Daniel Sancho desde que fue condenado en Tailandia vuelve a quedar bajo el foco. Y esta vez no ha sido por una decisión de los tribunales ni por un nuevo movimiento de la acusación, sino por unas sorprendentes declaraciones de Carmen Balfagón que muchos interpretan como el reconocimiento más explícito de que el camino elegido pudo no ser el más beneficioso para el hijo de Rodolfo Sancho.
Las palabras de la criminóloga han causado un enorme revuelo porque suponen, por primera vez, admitir públicamente que otra decisión procesal habría colocado a Daniel Sancho en una situación muy distinta de la actual. Un cambio de discurso que llega cuando el futuro judicial del joven continúa completamente abierto.
En una entrevista concedida a Lecturas, Carmen Balfagón reconoce que "hubiera sido más fácil acatar esa sentencia" y añade una frase especialmente significativa: "Ya estaríamos iniciando los trámites para que Daniel viniera a cumplir la pena a España". Una afirmación que supone, de facto, admitir que la estrategia de recurrir la condena ha retrasado cualquier posibilidad de solicitar el traslado del condenado a una prisión española.
Se trata de un reconocimiento de enorme calado. Desde que se conoció la condena impuesta por la Justicia tailandesa, la defensa siempre sostuvo que agotaría todas las vías de recurso para intentar modificar el fallo. Sin embargo, esa hoja de ruta tiene una consecuencia directa: mientras el procedimiento judicial siga vivo, los mecanismos previstos en los convenios internacionales para un eventual traslado a España quedan paralizados.
La reflexión de Balfagón deja entrever que, al menos desde un punto de vista práctico, aceptar la sentencia habría permitido avanzar ya en una fase completamente distinta del proceso. Es decir, abandonar la batalla judicial para centrar todos los esfuerzos en lograr que Daniel Sancho cumpliera la condena cerca de su familia y bajo el sistema penitenciario español, siempre que se cumplieran los requisitos legales y existiera acuerdo entre ambos Estados.
Las declaraciones también evidencian el enorme dilema al que se enfrentó el equipo jurídico. Por un lado, intentar rebajar la condena mediante los recursos; por otro, renunciar a esa vía para acelerar un posible traslado. Ahora es la propia portavoz de la defensa quien reconoce públicamente que aquella decisión ha tenido un coste evidente en los tiempos del procedimiento.
En el entorno del caso no han pasado desapercibidas estas palabras. El reconocimiento alimenta el debate sobre si la estrategia procesal seguida desde el primer momento fue realmente la más conveniente para Daniel Sancho o si, por el contrario, terminó alejando la posibilidad de que pudiera regresar antes a España para cumplir la pena.
Mientras tanto, Daniel Sancho continúa pendiente de la evolución de los recursos en Tailandia. Y las declaraciones de Carmen Balfagón introducen un nuevo elemento de reflexión en un caso que parecía tener perfectamente definida su hoja de ruta. Porque, cuando es la propia defensa la que admite que existía un camino potencialmente más rápido para acercar al condenado a España, el debate sobre las decisiones adoptadas adquiere una dimensión completamente distinta.