Otro drama golpea al Emérito: muere su gran apoyo de los últimos años
El círculo más íntimo del Rey Juan Carlos I sufre una pérdida irreparable. Alfy Fanjul ha fallecido a los 89 años. Todo un referente empresarial.

Don Juan Carlos, durante su última visita a Sanxenxo.
El círculo más íntimo de Juan Carlos I acaba de sufrir una pérdida especialmente dolorosa. Alfonso "Alfy" Fanjul, uno de los empresarios más influyentes del Caribe y amigo personal del Rey Emérito durante décadas, ha fallecido a los 89 años. Su desaparición supone mucho más que el adiós a un conocido empresario: el padre de Felipe VI pierde a una de las personas que permanecieron a su lado en los momentos de mayor soledad y desgaste emocional de su vida.
La noticia ha provocado una profunda conmoción entre quienes conocen la estrecha relación que unía a ambos. Los Fanjul formaban parte de ese reducido grupo de amistades que Juan Carlos I siempre consideró refugio seguro, especialmente desde su salida de España en 2020 y durante los años más complicados de su etapa en Abu Dabi.
Según desvela Vanitatis, el Rey Emérito ha querido trasladar personalmente sus condolencias a la familia Fanjul, un gesto que refleja hasta qué punto el fallecimiento de Alfy le afecta en el plano personal. La relación iba mucho más allá de los compromisos sociales o empresariales y se había consolidado a lo largo de décadas de confianza mutua.
Aunque la amistad de Juan Carlos I fue especialmente estrecha con José "Pepe" Fanjul, Alfy desempeñó un papel fundamental dentro del poderoso clan familiar que siempre abrió las puertas de Casa de Campo, en República Dominicana, al antiguo jefe del Estado. Aquel exclusivo complejo se convirtió con el paso de los años en uno de los lugares donde el Emérito encontraba algo que cada vez resultaba más difícil de conseguir: tranquilidad, discreción y el calor de un entorno de absoluta confianza.
En los momentos de mayor presión institucional y personal, cuando las investigaciones sobre su patrimonio y su marcha de España situaban a Juan Carlos I en el centro de la polémica, el apoyo de los Fanjul nunca desapareció. Mientras buena parte de su antiguo entorno se alejaba o mantenía un perfil bajo, esta familia continuó brindándole amistad, hospitalidad y un espacio donde podía sentirse protegido lejos del foco mediático.
Por eso, la muerte de Alfy Fanjul tiene una dimensión que trasciende la pérdida de un importante empresario. Para Juan Carlos I supone despedirse de uno de los grandes apoyos de su vida, especialmente en esos últimos años marcados por el exilio, el deterioro de su imagen pública y un evidente desgaste emocional. Quienes conocen al Emérito aseguran que el reducido círculo de amistades fieles ha sido uno de los pilares que le ha permitido afrontar esa etapa con entereza.
Nacido en Cuba en 1937, Alfonso "Alfy" Fanjul reconstruyó junto a sus hermanos un imperio azucarero tras el exilio provocado por la revolución castrista. Su influencia empresarial se extendió por Estados Unidos y República Dominicana, donde la familia impulsó el desarrollo de Casa de Campo, convertido en uno de los complejos turísticos más exclusivos del Caribe.
Con su fallecimiento desaparece una figura clave en la vida privada de Juan Carlos I. En un momento en el que el Rey Emérito ha ido reduciendo progresivamente su círculo de confianza, la pérdida de Alfy Fanjul deja un vacío difícil de llenar para quien encontró en él y en su familia uno de los refugios más sólidos durante los años más duros de su vida