Pablo Urdangarin descubre que el mejor fichaje del verano no estaba en la pista: es la peluquería de Ferran Torres
Hay veranos en los que unos cambian de equipo, otros de pareja y algunos, simplemente, de peluquero. Pablo Urdangarin pertenece a este último grupo. El resultado ha provocado una sensación inevitable: cualquiera diría que Ferran Torres ha ganado un imitador capilar.
Ferran Torres y Pablo Urdangarin.
Dicen que copiar es la forma más sincera de admiración. También dicen que las casualidades existen. Y luego están las fotos, que tienen la mala costumbre de hablar por sí solas.
Pablo Urdangarin ha reaparecido con un corte de pelo que invita al inevitable juego de las siete diferencias con Ferran Torres. Lo curioso es que el pasatiempo termina demasiado pronto, porque las diferencias escasean.
El hijo de la infanta Cristina ha decidido aparcar ese aspecto de deportista que entra, juega y se va sin mirar al espejo para abrazar una versión bastante más trabajada. Laterales limpios, volumen arriba, textura y ese aire de "no me he peinado", que suele exigir bastante más peluquería de la que aparenta.
La culpa, si es que hay que buscar un responsable, la tiene Ferran Torres. El delantero ha convertido su peinado en una inesperada referencia para miles de jóvenes. Lo que antes se pedía enseñando una foto de David Beckham, ahora se hace deslizando el dedo hasta encontrar una imagen del futbolista valenciano.
Y ahí parece haberse colado también Pablo Urdangarin.
No hace falta que nadie confirme una inspiración. Tampoco que la desmienta. Basta con mirar una fotografía reciente de ambos para entender por qué las comparaciones han empezado a circular casi a la misma velocidad que las imágenes.
Lo cierto es que el cambio le sienta bien. Más fresco, más actual y con ese punto de sofisticación relajada que tanto gusta últimamente. Porque hasta los miembros más discretos de la familia Borbón saben que un buen corte de pelo puede hacer más por una imagen que media docena de entrevistas.
Ferran Torres.
Quizá dentro de unas semanas aparezca otro deportista con el mismo estilo y la tendencia siga creciendo. O quizá todo sea fruto de una coincidencia. Pero, mientras tanto, Pablo Urdangarin ha conseguido algo nada sencillo: que durante unos minutos se hable menos de balonmano... y bastante más de peluquería.
El responsable del peinado de Ferran Torres
El responsable es Fernando "Nando" Díaz, peluquero valenciano, fundador de la firma Los Honorables y hombre de máxima confianza del internacional español desde hace siete años. Una relación que comenzó en 2019, cuando un joven Ferran, entonces en el Valencia CF, preguntó quién era el autor del corte de un amigo. Aquella recomendación marcó el inicio de una amistad que hoy va mucho más allá de lo profesional.
Ferran Torres y Nando Díaz.
El estilista acompaña al delantero desde su etapa en el Manchester City y continúa viajando semanalmente a Barcelona para cuidar su cabello y su barba. Sin embargo, el gran cambio llegó meses antes del Mundial. Díaz convenció al futbolista para abandonar el clásico fade, el degradado que durante años ha dominado el fútbol, y apostar por una imagen mucho más personal y sofisticada.
Para lograrlo realizó un exhaustivo estudio de visagismo craneal, analizando la forma del rostro, la densidad del cabello, su nacimiento y las proporciones faciales. Después presentó varias propuestas hasta que Ferran eligió un corte middle large executive, una tendencia que aporta longitud, movimiento y una apariencia más madura. El proceso no fue inmediato: requirió alrededor de nueve meses de transición, adaptando el peinado en cada visita hasta alcanzar el resultado definitivo justo antes del campeonato.
"La clave fue tener paciencia", ha explicado el propio Nando Díaz, quien reconoce que no todo el mundo está dispuesto a afrontar un cambio tan progresivo. El objetivo era conseguir una imagen fácilmente reconocible y adelantarse a la nueva tendencia de la peluquería masculina, que apuesta por cortes con mayor longitud y movimiento frente al tradicional degradado.