Macron se exhibe en vacaciones mientras Sánchez blinda las suyas: dos formas opuestas de proteger la vida privada
Emmanuel Macron disfruta de sus vacaciones en el Fuerte de Brégançon mientras los paparazis vuelven a poner el foco en su vida privada. Las imágenes junto a Brigitte llegan en plena oleada de rumores sobre la relación de la pareja presidencial.
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La vacaciones de Emmanuel Macron ya son un clásico en la prensa del corazón francesa y este año no ha defraudado. Los paparazzis lo han mostrado en todo su explendor en que será su último verano como presidente de la República. Paris-Match nos lo muestra esta semana en una moto acuática en su fefugio de verano, en el fuerte de Brégançon, la tradicional residencia estival de los mandatarios franceses levantada en un islote en la Costa Azul, donde se instaló la semana pasada.
Macron es uno de los mandatarios que más ha explotado el poder de la imagen como herramienta electoral. La serie de imágenes del semanario galo no nos lo ha mostrado despechugado luciendo pelo pecho (esta imagen es una de las más recordadas de macronismo) como sí ha ocurrido en Diez Minutos con su homólogo español, Felipe VI.
Chismógrafo
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Lo cierto, es que la facilidad de la prensa para fotografiar al líder galo contrasta con el blindaje del presidente español. El despliegue para blindar la privacidad del líder español ha sido espectacular. Según los datos publicados en el Portal de Transparencia, Sánchez estará acompañado por hasta siete asistentes de servicio. A ellos se sumará un operativo de seguridad que puede oscilar entre 30 y 50 guardias civiles, dependiendo de las necesidades fijadas por Presidencia del Gobierno
Pedro Sánchez comenzó a utilizar La Mareta en 2018, cuando acudió a Lanzarote para participar en un homenaje al escritor José Saramago. Posteriormente regresó con su familia durante las vacaciones de Navidad.
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David González
En el verano de 2019 no pudo desplazarse a la isla por las negociaciones para formar Gobierno, pero desde 2020 ha mantenido La Mareta como uno de sus destinos habituales durante el mes de agosto.
Los rumores sobre los Macron
En el reportaje que recoge la revista también se incluyen imágenes con Brigitte. Mejor dicho, con Brigitte de fondo. La Primera Dama francesa también está viviendo su último verano como consorte presidencia. Cuando Brigitte Macron se casó con Emmanuel Macron el 20 de octubre de 2007, sabía que su vida cambiaría por completo. Tenía 54 años y contraía matrimonio con un hombre 24 años menor que ella, apenas un año después de divorciarse de André-Louis Auzière, padre de sus tres hijos: Laurence, Tiphaine y Sébastien. En aquel momento, Emmanuel Macron era inspector de finanzas y estaba lejos de imaginar que acabaría llegando al Palacio del Elíseo.
Macron en portada de Paris Match.
Hoy, casi veinte años después el matrimonio Macron vive rodeado de rumores entorno a la salud de su matrimonio. Además, la prensa francesa asegura que la esposa del presidente galo se culpa en parte del fracaso de los matrimonios de dos hijas: Laurence Auzière se divorció en 2021 del cardiólogo Guillaume Jourdan, con quien tuvo tres hijos, y Tiphaine Auzière terminó a finales de 2024 su relación con Antoine Choteau, padre de sus dos hijos y su pareja durante 16 años.
"Por culpa del Palacio del Elíseo. Por mi culpa. Por mis decisiones". Así se espresaba a una persona de su entorno la Primera Dama. Dos divorcios que algunos especulan con que se conviertan en tres. Porque los rumores de separación de los Macron no descansan.
El matrimonio Macron.
En mayo un nuevo libro y varias informaciones periodísticas reactivaron los rumores sobre la relación de la pareja presidencial francesa tras la difusión de unas imágenes grabadas durante su llegada oficial a Vietnam en 2025, donde un gesto de la primera dama ha sido interpretado como una muestra de tensión.
El vídeo, ampliamente viralizado en redes sociales, muestra a Brigitte retirando el rostro de su marido en el interior del avión y, posteriormente, descendiendo la escalerilla sin aceptar la mano del presidente. Aunque el Elíseo restó importancia a la escena calificándola como un “momento de complicidad”, el gesto ha sido analizado hasta la saciedad y ha alimentado todo tipo de especulaciones.
El veraneo de los Macron en 2016.
Según el periodista Florian Tardiff en su libro Una pareja (casi) perfecta, parte del malestar podría estar relacionado con un supuesto intercambio de mensajes entre Macron y la actriz y cantante franco-iraní Golshifteh Farahani. De acuerdo con este relato, Brigitte habría visto en el teléfono del presidente mensajes en los que él la describía como “muy guapa” o “muy linda”, en el contexto de lo que el autor define como una “relación platónica” mantenida durante meses.