Del bañador de Suárez a La Mareta de Sánchez: la evolución del veraneo de los presidentes
Pedro Sánchez vuelve a pasar sus vacaciones en La Mareta, una residencia de Patrimonio Nacional convertida en uno de los lugares más exclusivos del Estado. Pero antes que él, otros presidentes, la Familia Real y destacados líderes internacionales también eligieron este enclave de Lanzarote.

Del bañador de Suárez a La Mareta de Sánchez: la evolución del veraneo de los presidentes.
Pedro Sánchez lleva días instaldo en La Mareta. Todos hablan de dónde y cómo está pasando su veraneo el Jefe del Ejecutivo. La figura del presidente sigue estando rodeada de cierto halo de interés. Por no decir directamente morbo.
Hace un año en Esdiario un paparazzi nos comentaba el itnerés que despertaba para la prensa del corazón un imagen de Sánchez, solo o en compañía de Begoña Gómez, en bañador.
"Hay un interés en saber cómo está físicamente el presidente del Gobierno con todas las presuntas corrupciones que le rodean. También con Begoña, pero normalmente no cotizan en el mercado rosa este tipo de fotografías. Por eso normalmente las fotos de veraneo familiar de los políticos suelen ser casi posados institucionales y no se venden por grandes cantidades. En el caso de Sánchez, en el pasado, sumaba como detalle que despertaba cierto morbo su figura por ser uno de los pocos políticos con 'planta' del panorama. Ahora, además, hay un interés informativo", explicaba el fotógrafro en 2025. Unas declaraciones que siguen teniendo vigencia un año después.
Las imágenes de los jefes del Ejecutivo disfrutando de unos días de descanso forman ya parte del calendario político estival y, con independencia del color del Gobierno, todos han compartido una misma costumbre: elegir destinos dentro de España.
Adolfo Suárez fue el primero en protagonizar esa estampa. En el verano de 1977 eligió Bagur (Girona) para desconectar tras un año decisivo para la Transición. Dos años después escogió Ibiza y se dejó fotografiar en un bañador que dejaba poco a la imaginación para la revista Interviú. Años después, Leopoldo Calvo-Sotelo pasó sus vacaciones en Ribadeo (Galicia), donde fue fotografiado con un traje de neopreno, una imagen poco habitual para un presidente del Gobierno.
Felipe González alternó distintos escenarios durante sus casi catorce años en La Moncloa. Mallorca y el Parque Natural de Doñana estuvieron entre sus destinos habituales. En este último enclave se alojó en el Palacio de las Marismiñas, una residencia ligada históricamente a los descansos institucionales.

La familia Aznar-Botella en Oropesa del Mar.
Con José María Aznar, las fotografías estivales adquirieron un marcado carácter familiar. Fue habitual verle junto a Ana Botella en playas de Menorca u Oropesa, unas instantáneas que se repitieron con frecuencia durante sus dos legislaturas. Sin embargo, en 1997 también pasó un tiempo en la Mareta
La Mareta
Eso sí, fue su sucesor, José Luis Rodríguez Zapatero, quien optó por La Mareta, en Lanzarote como destino favorito de vaciones. La Mareta fue construida a finales de los años 70 por encargo del rey Hussein de Jordania en Costa Teguise (Lanzarote), con la intención de crear un espacio que integrase arquitectura y paisaje volcánico. El diseño estuvo a cargo del artista lanzaroteño César Manrique y el arquitecto Fernando Higueras, combinando muros blancos, proporciones canarias y una fuerte relación visual con el entorno natural. El nombre La Mareta proviene de un antiguo depósito tradicional para recoger agua de lluvia que existía en ese mismo lugar.
Aunque Hussein nunca llegó a hospedarse allí, su hijo fue el único miembro de la familia jordana que lo utilizó en una estancia privada. En 1989, la propiedad fue regalado por Hussein a Juan Carlos I, reforzando los lazos entre ambas monarquías. Posteriormente, la residencia pasó a manos de Patrimonio Nacional, que la administra como parte de los bienes del Estado.

Begoña Gómez y Pedro Sánchez en verano.
A lo largo de las décadas, La Mareta ha acogido a roles internacionales en distintos contextos oficiales. Entre sus huéspedes históricos figuran el canciller alemán Helmut Kohl, el exlíder soviético Mijaíl Gorbachov, el expresidente checo Václav Havel o el canciller alemán Gerhard Schröder, además de varios mandatarios españoles a lo largo de distintos gobiernos.
Mariano Rajoy también la usó para sus vacaciones aunque el que fuer apresidente entre 2011 y 2018, nunca ocultó su predilección por su Galicia natal. Sus vacaciones estuvieron marcadas por una imagen que terminó convirtiéndose en sello personal: pantalón corto, camiseta y largos paseos caminando rápido.
España
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Patricia Rodríguez Corchado
Desde 2018, Pedro Sánchez ha elegido repetidamente La Mareta para pasar periodos de vacaciones oficiales y personales, normalmente en verano pero también en otras fechas festivas, como la Navidad o incluso Semana Santa. Su estancia en La Mareta durante el verano de 2025 fue especialmente prolongada y seguida por la prensa, con despliegues de seguridad que incluyeron controles terrestres, marítimos y aéreos.
La finca, de más de 30.000 m² con casi 2.000 m² edificados, incluye diez bungalós independientes, varias piscinas, gimnasio, pistas deportivas, jardines volcánicos y acceso directo al mar. La residencia principal tiene varias terrazas con vistas al océano y espacios amplios tanto para descanso como para recibir a acompañantes o delegaciones.
Aunque Patrimonio Nacional gestiona La Mareta como un bien estatal, su uso continuado por el presidente ha reabierto debates sobre su función real y el coste que implica mantenerla. En la última década se han invertido importantes sumas en mantenimiento, mejoras y reformas. Entre 2018 y 2025, los gastos acumulados en suministros como agua y electricidad superaron los 320.000 euros, según datos oficiales obtenidos vía transparencia, con incrementos notorios en años recientes. Asimismo, en 2025 se autorizó una partida de 123.000 euros para obras de adecuación en el complejo.