Sorpresa: el Príncipe Sverre de Noruega y su ‘relación’ con la Infanta Sofía
Los jóvenes miembros de la realeza europea forman un reducido grupo. Ahora trasciende que las Corona sueca y española comparten más cosas de lo que conocíamos…

El Príncipe Sverre Magnus de Noruega, el pasado mes de mayo.
La Familia Real noruega acaba de dar un paso que vuelve a estrechar los vínculos entre dos de las monarquías europeas más próximas. El Príncipe Sverre Magnus, hijo de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit y tercero en la línea de sucesión al trono noruego, ha elegido para su futuro académico el mismo centro universitario por el que apostó la infanta Sofía hace ahora un año.
La elección no es menor. Sverre Magnus, de 20 años, comenzará este otoño un grado en Administración de Empresas en Forward College, una institución internacional que ha diseñado un modelo universitario muy particular: tres años, tres grandes capitales europeas y una experiencia académica alejada del tradicional concepto de campus universitario. El Príncipe arrancará en Lisboa, continuará en París y finalizará sus estudios en Berlín, exactamente igual que la Infanta Sofía de Borbón.
La coincidencia con la hija menor de Felipe VI resulta especialmente llamativa. Sofía ya completó su primer curso en Lisboa y se dispone ahora a afrontar la segunda etapa de su formación en París. Es decir, los dos miembros de la realeza europea han elegido exactamente el mismo itinerario académico, aunque sus caminos no llegarán a cruzarse en las aulas en este comienzo de curso: mientras Sverre Magnus inicia su primer año en Lisboa, la Infanta comienza el segundo en París.
El movimiento supone, además, un reconocimiento indirecto a la apuesta que hizo Sofía cuando decidió abandonar los circuitos universitarios más tradicionales para incorporarse a un proyecto educativo mucho más internacional. Forward College, fundado en 2021 y vinculado a la Universidad de Londres, apuesta por grupos reducidos y por una formación que obliga al estudiante a vivir en diferentes capitales europeas durante la carrera. El coste ronda los 18.500 euros anuales.
En Zarzuela no habrá pasado inadvertida la decisión. La elección de Sverre Magnus convierte a Sofía en una especie de pionera involuntaria dentro de las nuevas generaciones de la realeza europea. La Infanta fue la primera de los dos en apostar por este modelo y ahora otro joven miembro de una casa real, además tercero en la línea sucesoria de su país, ha decidido seguir exactamente el mismo camino.
La decisión de la Casa Real noruega tiene, además, una lectura institucional interesante. La prioridad de Sverre Magnus durante los próximos años será su formación académica. La propia institución ha dejado claro que tanto él como su hermana, la Princesa Ingrid Alexandra, tendrán como principal cometido estudiar, aunque podrán asumir determinados compromisos oficiales cuando resulten compatibles con sus obligaciones universitarias.
Se trata de una fórmula cada vez más habitual entre las nuevas generaciones de las monarquías europeas: formación internacional, mayor autonomía personal y una agenda institucional mucho más limitada durante los años universitarios. Una estrategia que permite a los jóvenes royals adquirir experiencia fuera de los rígidos entornos palaciegos antes de asumir, llegado el momento, mayores responsabilidades.
En el caso de Sverre Magnus, además, la elección llega en un momento especialmente delicado para su familia. Su madre, la Princesa Mette-Marit, se encuentra recuperándose de un trasplante de pulmón y su hermana Ingrid Alexandra ha modificado temporalmente su itinerario académico para pasar una temporada en Oslo, donde continúa sus estudios como alumna de intercambio.
El príncipe noruego seguirá, por tanto, un camino muy parecido al que Sofía emprendió hace un año. Lisboa será su primera parada; París, la segunda; y Berlín, la última. Tres ciudades y una experiencia europea que encaja perfectamente con el perfil de una generación de príncipes y princesas que ya no concibe su formación exclusivamente dentro de las fronteras de sus respectivos países.
Y existe una curiosa paradoja. Mientras Leonor afronta ahora el salto a la Universidad Carlos III de Madrid después de completar su formación militar, su hermana pequeña se dispone a continuar una carrera completamente internacional.
Dos monarquías, dos jóvenes royals y una misma universidad. El destino ha querido que, aunque no coincidan físicamente en las aulas, Sverre Magnus y Sofía compartan durante los próximos años mucho más que una posición privilegiada dentro de sus respectivas familias: compartirán también un mismo itinerario académico por Europa.