Pedro Sánchez se venga del Rey Felipe con datos íntimos de Leonor y Sofía
En la Casa Real apuntan al Ejecutivo como responsable de esta filtración del vuelo de los Reyes a Grecia y el detalle que hace referencia a la Princesa y a la Infanta. Malestar en Zarzuela
La Princesa Leonor, la Reina Sofía y la Infanta Sofía, en Palma, este agosto.
El viaje privado de Felipe VI y la Reina Letizia por Grecia estaba llamado a permanecer bajo el máximo hermetismo. Sin fotografías, sin agenda pública y con la máxima discreción para preservar unas vacaciones familiares que Casa Real trata de mantener al margen de los focos. Sin embargo, un detalle aparentemente menor del vuelo oficial utilizado por los Reyes ha terminado destapando mucho más de lo previsto.
El Falcon 900 del Ejército del Aire que suele utilizar la Casa del Rey fue detectado el pasado domingo sobrevolando Cerdeña en dirección a Mallorca. Los datos de navegación permitieron reconstruir el regreso de los monarcas a España después de su estancia privada en Grecia. Lo especialmente revelador es que, según la información publicada, en ese trayecto únicamente viajaban Felipe VI y Letizia, mientras sus hijas permanecían en Grecia junto a sus amigos.
La información procede de Monarquía Confidencial, que ha reconstruido el regreso de los Reyes a partir de los datos de navegación de la aeronave. El medio señala además que Grecia se ha convertido en uno de los refugios estivales preferidos de la Familia Real y que los Reyes habrían disfrutado allí de unos días de descanso alejados de la presión mediática.
Pero, según ha podido saber ESdiario de fuentes próximas a la Casa Real, en Zarzuela existe un profundo malestar por la difusión de todos estos detalles y, especialmente, por el hecho de que la información haya permitido conocer indirectamente dónde no estaban la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Estas fuentes responsabilizan directamente al Gobierno de Pedro Sánchez de la filtración de los datos del vuelo y sitúan lo ocurrido en el contexto de un enfrentamiento institucional entre Moncloa y la Corona que, a juicio de este entorno, resulta cada vez menos disimulado.
No es, según estas fuentes, que Felipe VI considere inaceptable que se informe sobre sus desplazamientos. El Rey es partidario de una Corona transparente y entiende que su actividad está sometida al escrutinio público. Lo que ha causado especial preocupación en Zarzuela es que una información sobre un vuelo oficial termine ofreciendo pistas sobre los movimientos de sus hijas, especialmente cuando se trata de una actividad estrictamente privada.
El episodio llega, además, en un momento especialmente delicado en la relación entre el Gobierno y la Casa del Rey. Las recientes declaraciones de Óscar Puente contra Felipe VI han elevado notablemente la tensión. El ministro llegó a calificar de “absoluta ignominia” una fotografía del Rey con Javier Negre y posteriormente sostuvo que la imagen del monarca podía quedar “contaminada”.
Los datos del vuelo del Falcon, sin Leonor y Sofía.
Pero Puente fue todavía más lejos al afirmar esta misma semana que “es el Gobierno el que decide la agenda del Rey”, en relación con una futura visita de Felipe VI a Ceuta. Una afirmación que añade gasolina a un escenario institucional especialmente sensible.
En Zarzuela observan, por tanto, una sucesión de episodios que consideran difícilmente casual. La filtración de los datos del Falcon adquiere una dimensión distinta cuando permite conocer que Leonor y Sofía no viajaban con sus padres, precisamente cuando la estrategia de Casa Real pasa por blindar al máximo la intimidad de las dos jóvenes.
El episodio deja una herida abierta. En Zarzuela no molesta que se cuente dónde han estado los Reyes; inquieta que, al hacerlo, se hayan puesto sobre la mesa datos capaces de revelar los movimientos privados de sus hijas. Y mucho más todavía cuando desde el entorno de la Corona se interpreta que detrás de la filtración puede estar el propio Gobierno.
La guerra institucional entre Moncloa y Zarzuela suma así un nuevo capítulo.