Tensión: el Rey Felipe prepara la acción final contra Pedro Sánchez
La Casa Real va a dejar claro a Moncloa cuáles son prioridades. La cita, que preocupa al presidente del Gobierno, está prevista para el jueves 10 de septiembre

El Rey Felipe, en un despacho con Pedro Sánchez, el 29 de julio en Palma.
Felipe VI afronta el inicio del nuevo curso institucional con un escenario especialmente delicado. El Rey presidirá la apertura del año judicial y, según la información que trasciende desde Zarzuela, su discurso tendrá un tono especialmente contundente, con la defensa de las fronteras españolas, el orden constitucional y la situación de Ceuta entre los asuntos que estarán sobre la mesa. Un mensaje que llega además después de un verano marcado por una crisis migratoria sin precedentes en la ciudad autónoma y por una creciente tensión política alrededor de la Corona. Las declaraciones del presidente del Gobierno en la SER, contra el Rey, han colmado el vaso de la paciencia real.
La elección de los asuntos no es menor. La apertura del año judicial constituye uno de los actos institucionales de mayor solemnidad de la agenda del Rey y se produce en un momento en el que el debate sobre la fortaleza del Estado, la defensa de la Constitución y la situación de las fronteras ha adquirido una dimensión extraordinaria. La crisis de Ceuta ha puesto además sobre la mesa cuestiones especialmente sensibles relacionadas con la seguridad nacional y la protección de la integridad territorial.
Un discurso, el próximo jueves 10 de septiembre, que no será de trámite. Zarzuela quiere que el monarca fije posición sobre la defensa de las fronteras españolas, la integridad territorial y el orden constitucional, con Ceuta como escenario de fondo tras la crisis migratoria de julio.
Pero no se trata solo de Ceuta. El discurso se perfila como una demostración pública de la distancia creciente entre Zarzuela y Moncloa. El Rey responderá así, de forma institucional y ante la cúpula judicial, a los ataques que llevan semanas recibiendo tanto su persona como la Corona por parte de Pedro Sánchez y algunos de sus ministros.
Monarquía Confidencial apunta que Zarzuela prepara un discurso de Felipe VI en el que Ceuta tendrá un protagonismo especial. El Rey abordará la defensa de las fronteras españolas y el orden constitucional en un mensaje que, según esta información, pretende fijar la posición de la Corona ante una situación extraordinariamente compleja.
Y aquí aparece la lectura política inevitable. El discurso llega después de meses de creciente distancia entre Zarzuela y Moncloa, una brecha institucional que ha dejado de ser tan disimulada como en etapas anteriores. Las diferencias entre la Casa del Rey y el Gobierno se han hecho visibles en distintos episodios relacionados precisamente con Ceuta y con la posición de Felipe VI.
Pedro Sánchez ha defendido públicamente que el Rey visite Ceuta cuando “se den las condiciones” y ha anunciado que esa visita se producirá en coordinación entre el Gobierno y la Casa Real. Pero el propio debate sobre la presencia del monarca en la ciudad ha evidenciado hasta qué punto el asunto se ha convertido en un elemento de fricción política.
Tal y como les hemos contado en ESdiario, a ello se suman los episodios protagonizados por miembros del Ejecutivo que han provocado malestar en el entorno de la Corona. Las críticas públicas de Óscar Puente al Rey y las polémicas declaraciones de Elma Saiz sobre Felipe VI y Ceuta han contribuido a alimentar una sensación de enfrentamiento institucional que hasta hace poco se intentaba mantener bajo control.
Por eso, el próximo discurso del Rey adquiere una dimensión que va mucho más allá de la apertura protocolaria del año judicial. Felipe VI dispone de una de las pocas tribunas institucionales desde las que puede defender de forma pública los principios constitucionales, la unidad del Estado y la protección de las fronteras sin entrar directamente en el terreno partidista.
El Rey no necesita mencionar a Pedro Sánchez para que sus palabras tengan una lectura política. En un momento de máxima tensión, la defensa de la Constitución, del Estado y de las fronteras puede convertirse por sí misma en una respuesta institucional a quienes desde el Ejecutivo han cuestionado determinadas posiciones de la Corona.