“Insultas a las víctimas”: escándalo el primer día de reinado de Haakon y Mette-Marit
El Rey de Noruega, tras el fallecimiento de Harald V, estrena Corona inmerso en la polémica y todo por culpa de la oveja negra, Marius Borg y su inoportuna y criticada presencia.

Haakon VIII con la Princesa Ingrid Alexandra y el Príncipe Sverre Magnus.
El nuevo reinado de Haakon VIII apenas acaba de comenzar y la polémica ya vuelve a golpear con fuerza a la Casa Real noruega. El país permanece sumido en el duelo por la muerte de Harald V, fallecido el 28 de agosto a los 89 años, pero en paralelo se ha abierto un debate que amenaza con ensombrecer los primeros pasos del nuevo Monarca. Marius Borg Høiby, hijo de la Reina Mette-Marit, vuelve a situarse en el centro de todas las miradas.
Haakon ha asumido oficialmente el trono este martes 1 de septiembre con un solemne juramento ante el Parlamento noruego. El nuevo Rey, de 53 años, se ha comprometido a respetar la Constitución y las leyes del país en una ceremonia breve pero cargada de simbolismo. A su lado estuvo su hija Ingrid Alexandra, que pasa a ser la heredera al trono, mientras Mette-Marit no pudo acudir debido a las complicaciones derivadas de su reciente trasplante de pulmón.
La polémica, adelantada ahora por Mujerhoy, tiene como protagonista a Marius Borg y, sobre todo, a su presencia en los actos de despedida de Harald. El joven, que no tiene título real ni forma parte de la línea sucesoria, participó en el solemne traslado del féretro del Rey al Palacio Real pese a encontrarse bajo arresto domiciliario después de haber sido condenado a cuatro años de prisión. La Justicia le permitió asistir a este momento familiar y de Estado, pero su aparición no ha dejado indiferente a la sociedad noruega.
Y es que la imagen resulta especialmente delicada. Noruega está de luto por uno de sus monarcas más queridos y, al mismo tiempo, vuelve a discutir sobre uno de los mayores problemas que arrastra la familia de su sucesor. Marius no es un miembro oficial de la Casa Real, pero ha crecido dentro de ella y durante años ha sido considerado un miembro más de la familia.
El problema es que su situación actual es radicalmente distinta. Marius fue condenado por dos delitos de violación y otros delitos y permanece bajo arresto domiciliario mientras recurre la sentencia. Su presencia junto a la familia real durante los actos de despedida de Harald ha reactivado las críticas de quienes consideran que la Corona debería extremar la prudencia en cualquier aparición pública relacionada con él.
La situación coloca a Haakon ante un escenario extraordinariamente incómodo desde el primer minuto. El nuevo Rey pretende iniciar su etapa al frente de la institución con un mensaje de continuidad, estabilidad y servicio al país, pero la sombra del escándalo familiar vuelve a aparecer justo cuando más necesitaba la Corona cerrar filas alrededor de su nuevo soberano.
Y no es el único frente abierto. La propia Mette-Marit llega al nuevo reinado en una situación especialmente complicada, tanto por sus problemas de salud como por las controversias relacionadas con su pasado y sus vínculos con Jeffrey Epstein. La Reina consorte, además, no pudo acompañar a Haakon en el Parlamento por sus problemas médicos.
Haakon, sin embargo, ha mantenido hasta ahora una posición prudente respecto a la situación judicial de su hijastro. El nuevo Monarca ha defendido el respeto al proceso judicial y los derechos legales de cualquier ciudadano, evitando convertir el caso en un enfrentamiento institucional.
Pero la fotografía de estos días resulta inevitablemente incómoda.
Mientras Noruega llora a Harald, Haakon estrena corona y Marius vuelve a ocupar titulares.
El funeral del Rey fallecido está previsto para el 9 de septiembre y hasta entonces el país permanecerá inmerso en los homenajes a un monarca que reinó durante 35 años.