Leonor sufre una inesperada bienvenida en la Universidad que indigna en Zarzuela

Si Casa Real tiene algo claro en esta nueva etapa académica de la Princesa es que quiere que sea discreta y con normalidad. Pero no puede controlar todos los escenarios posibles…

Leonor, en su primer día en la Universidad Carlos III de Madrid,Europa Press

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La Princesa Leonor ya está en las aulas de la Universidad Carlos III de Madrid y se ha encontrado con una bienvenida que difícilmente encaja con la estrategia que Casa Real ha diseñado para su nueva etapa universitaria. La heredera al trono ha comenzado sus estudios de Ciencias Políticas en el campus de Getafe y lo hace con un objetivo muy concreto: intentar llevar una vida lo más normal posible dentro de las evidentes circunstancias que acompañan a una futura Reina de España. Ha saludado a su llegada y dicho que tiene "muchas ganas" en esta etapa.

El problema es que la normalidad parece haber durado poco. Una marquesina situada en las inmediaciones del campus se ha convertido en una suerte de pequeño escenario real: una gran corona dorada preside la estructura, otras cuatro coronas de menor tamaño completan la decoración, el banco ha sido revestido con terciopelo azul y hasta se ha instalado un gran espejo con marco dorado. Por si quedaba alguna duda sobre el destinatario del homenaje, el mensaje elegido tampoco deja demasiado espacio a la interpretación: "Bienvenida a la uni, princesa".

Una puesta en escena que puede resultar simpática, ingeniosa o incluso divertida para muchos estudiantes y curiosos, pero que en Zarzuela ha generado precisamente la reacción contraria. Según aseguran a ESdiario fuentes próximas a Palacio, esta acción ha molestado especialmente porque representa justo lo contrario de lo que Casa Real pretende para Leonor en su llegada a la universidad: discreción.

La estrategia de Zarzuela pasa por que la Princesa de Asturias pueda incorporarse a la Carlos III sin que su presencia termine convirtiendo cada desplazamiento, cada entrada en clase o cada encuentro con sus compañeros en un acontecimiento. Evidentemente, Leonor contará con el correspondiente dispositivo de seguridad, pero la intención es que ese operativo resulte lo menos visible posible y que la heredera pueda desenvolverse en el campus con la mayor normalidad.

Y la marquesina no ayuda precisamente a ese propósito.

Porque una cosa es que la presencia de Leonor despierte expectación y otra muy diferente es instalar, prácticamente a las puertas de sus futuras aulas, una escenografía que parece diseñada para recordar a todo el que pase por allí que quien va a sentarse en clase no es una estudiante cualquiera, sino la futura Reina de España.

La marquesina de la discordia en la Universidad Carlos III.Europa Press

Coronas, terciopelo, espejo dorado y hasta un trono simbólico. Todo lo contrario a pasar desapercibida.

La escena tiene además una cierta ironía. Mientras Zarzuela lleva meses extremando las precauciones para proteger la intimidad de Leonor y evitar que su vida académica se convierta en un espectáculo, la propia marquesina se ha transformado en uno de los puntos más fotografiados de la zona. Estudiantes, trabajadores y curiosos ya se han acercado a inmortalizar la peculiar instalación.

La promoción publicitaria, por tanto, ha conseguido exactamente lo que una estrategia de discreción pretendía evitar: poner todos los focos sobre Leonor incluso antes de que la Princesa haya comenzado sus clases.

Y en Zarzuela no ha sentado bien.

La heredera llega a la universidad después de completar una etapa fundamental de su preparación militar. Ahora comienza una fase diferente, mucho más cercana a la vida cotidiana de cualquier joven: profesores, apuntes, trabajos, exámenes y compañeros. Precisamente por eso desde el entorno de la Casa del Rey se quiere evitar cualquier imagen que pueda transmitir una sensación de privilegio excesivamente ostentoso.

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La cuestión es que la imagen de una futura Reina entrando en la universidad ya resulta suficientemente extraordinaria como para que alguien decida añadirle una corona gigante, cuatro coronas más, terciopelo azul, un espejo dorado y un mensaje que la llama directamente "princesa".