Rodolfo Sancho se confiesa con Sonsoles Ónega sobre su hijo Daniel: "Un estado de disociación"
El actor ha vuelto a hablar de uno de los episodios más duros de su vida. Poco amigo de la prensa del corazón sin embargo se sentó en el sofá de Antena 3 y relató cómo recibió la noticia que cambió para siempre su vida y la de su hijo, Daniel Sancho.

Rodolfo Sancho en 'Y ahora Sonsoles'.
Nadie lo esperaba. No se había anunciado a bombo y platillo, pero Rodolfo Sancho se sentó con Sonsoles Ónega. El actor no se prodiga especialmente en entrevistas y su relación con la prensa ha sido cuanto menos complicada. Una excepción fue el documental El Caso Sancho para una plataforma.
En su visita a Y ahora Sonsoles, que firmó un 10% de share y 747.000 espectadores, el padre de Daniel Sancho acudió para hablar de su nuevo proyecto para Atresmedia, el thriller Trazos ocultos que ha rodado en Canarias junto a la actriz Toni Acosta.
Chismógrafo
La complicada vida sentimental de Daniel Sancho a la espera de su recurso en Tailandia
David González
Durante su charla con Ónega inevitablemente surgió el asunto de su hijo que cumple condena en Tailandia por el asesinato y descuartizamiento de Edwin Arrieta. Sobre el recurso que estaría a punto de resolverse el actor no se prenunció. Pero, sin embargo, sí lo hizo sobre cómo recibió la noticia.
"Un familiar me envió la noticia y pasaron dos días hasta que pude hablar con Daniel", le contó a la presentadora. "En todo este proceso reaccioné como creo que reaccionaría cualquier ser humano. Primero es un shock brutal, mucha impresión. Eso me lleva a un estado de disociación porque la situación es muy fuerte. Cuando digo disociación es esa sensación de que no estás viviendo algo real, sensación de incredulidad, acompañado de tristeza. Todo esto provoca un enorme estrés, lógicamente", se abrió ante Sonsoles Ónega.
En plan couch seguró que "uno de los grandes problemas que se puede tener es creer que no tienes que tener problemas". "Me sentiría un hipócrita quejándome, ¿de qué sirve todo esto?", remachó. Sí reconoció que todo el revuelo mediático creado "ha sido tremendamente incómodo", aunque lanzó una advertencia: "Cuando dices algo o haces algo, siempre va a haber gente a la que le guste y gente a la que no; he aprendido a decir lo que me salga de las pelotas".
"Si te ciñes solo a lo que puedes hacer tú, rebajas un poco el estrés y consigues llevar las cosas con un poco más de tranquilidad. Suena fácil, pero no lo es", añadió antes de hablar de la merma económica que ha supuesto todo el proceso para él. "Traducir una página de 350 palabras de tailandés a inglés cuesta 25 euros. Y creo que más o menos se han traducido 8.000 folios", explicó en la entrevista, aunque quiso recordar que los abogados Marcos García Montes y Carmen Balfagón "no me han cobrado nada, lo han hecho de puro corazón".
Durante toda la charla no hubo ni un comentario directo (ni por supuesto una petición de disculpas) para con el cirujano Edwin Arrieta, víctima del caso.