“Estoy rota por dentro”: Verónica Hidalgo da la cara en plato tras la detención de su marido
La ex Miss España defiende la inocencia de Juan Andrés González, en prisión preventiva tras ser acusado de blanqueo y organización criminal.

Verónica Hidalgo se sienta en el plato de ¡De Viernes!
Verónica Hidalgo, Miss España 2005, ha reaparecido en el plató de ¡De viernes! para contar el arresto de su marido, el empresario Juan Andrés González, en prisión preventiva desde hace cuatro meses. El acusado se enfrenta a presuntos delitos de pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales procedentes del tráfico de drogas. Desolada por el impacto de la noticia, la modelo ha relatado con angustia el dramático instante en que las fuerzas de seguridad irrumpieron en su domicilio para llevárselo detenido: “Entré en pánico y fui a coger a mi niña. Nunca se me olvidará su cara de descompuesto”.
Frente a la gravedad de los cargos, la modelo se mantiene firme en la defensa implacable de la inocencia de su pareja, con quien lleva casi seis años de relación. Verónica insiste en que llevan una vida cotidiana completamente alejada de excentricidades y que nunca percibió comportamientos extraños en su rutina. La ex Miss España ha reafirmado de forma tajante su voto de confianza hacia él: “Es el padre de mi hija, es el amor de mi vida. Confío en su inocencia y, hasta que la justicia no diga lo contrario, yo voy a estar con él a muerte”.
El testimonio de un preso en el plato
El momento de mayor tensión de la noche se ha vivido cuando el programa ha presentado el testimonio de un supuesto compañero de módulo de la cárcel de Estremera VIII, quien ha asegurado que la red criminal tendría vínculos internacionales con Emiratos Árabes y el este de Europa, enfrentándose el acusado a penas de hasta 14 años de prisión. Hidalgo ha reaccionado con escepticismo ante estas declaraciones, desmintiendo categóricamente datos ofrecidos por dicha fuente como el lugar exacto del arresto. Al mismo tiempo, confesó el dolor que le producen las visitas a prisión junto a su pequeña: “Me parte el alma. Él está fatal, dice que no pertenece a ese lugar y está recibiendo ayuda psicológica”.
Más allá del drama personal y judicial, Verónica ha reconocido el gran temor que le produce el impacto que esta causa penal pueda provocar en su carrera profesional. La ex Miss España admitió que durante meses intentó mantener el asunto en estricto secreto para evitar represalias en sus compromisos de trabajo, pero la magnitud mediática de la detención terminó por arruinar sus planes. Pese al miedo a que este episodio salpique su imagen, ha dejado claro que necesita mantenerse activa profesionalmente por el bienestar y el sustento de su hija.
Con esta esperada intervención televisiva, Verónica Hidalgo asume el control de su narrativa mediática en uno de los momentos más oscuros de su vida personal. Apoyada en la fe en la justicia y enfocada por entero en la crianza de su hija, la modelo encara un complejo horizonte judicial mientras su marido permanece recluido a la espera de un juicio que determinará de forma definitiva su futuro familiar.