Paz Padilla rompe el guion en plena boda y da un palo al padre de su hija
La gaditana convirtió uno de los momentos más emotivos de la boda deAnna Ferrer en un inesperado recuerdo a Albert Ferrer, padre de la novia y su ex marido.

Paz Padilla y Anna Ferrer, poco antes de su boda.
Paz Padilla tenía claro que la boda de su hija Anna no iba a ser una boda más. La presentadora, actriz y humorista no solo tuvo un papel protagonista durante la celebración, sino que aprovechó su discurso para dejar una de esas frases que difícilmente pasan desapercibidas. Y es que, cuando todo parecía centrado en los recién casados, decidió romper el guion y dirigirse públicamente a Albert Ferrer, su ex marido y padre de la novia.
Anna Ferrer y Mario Cristóbal se dieron el "sí, quiero" el pasado sábado en Cádiz, en una celebración rodeada de familiares y amigos. Paz, fiel a su estilo, puso la nota de humor, pero también quiso regalar a su hija unas palabras cargadas de emoción. Lo que nadie esperaba es que, en mitad de ese discurso, recuperara delante de todos un capítulo de su propia historia sentimental.
Paz dedicó un inesperado mensaje a Albert. La presentadora tenía preparada una sorpresa especial: una botella de champán con una historia detrás. No era una botella cualquiera, sino una que tenía exactamente 30 años y que había sido un regalo recibido con motivo de su propia boda con el padre de Anna.
"Albert, ¿te acuerdas de ella?", le preguntó directamente durante el discurso. Y entonces llegó el mensaje que ha llamado especialmente la atención: "Esta botella nos la regalaron en nuestra boda. Y aunque el amor se acabe, te puedo asegurar que en el momento del matrimonio y en el momento que te concebimos, Anna, te juro, ¿verdad, Albert? Había amor para dar y regalar".
No es un detalle menor teniendo en cuenta la historia de la pareja. Paz Padilla y Albert Ferrer se conocieron cuando ella trabajaba junto a Chiquito de la Calzada, cuyo representante era él. De aquella relación nació Anna en 1997 y, un año después, ambos pasaron por el altar. Sin embargo, aquella historia terminó en 2003 después de una ruptura que la propia Paz ha contado públicamente en varias ocasiones.
De hecho, años después reconoció que él la dejó "de un día para otro" y que ella estaba todavía profundamente enamorada. Una ruptura que, según relató entonces, le hizo pasar uno de los peores momentos de su vida. Con el paso del tiempo, sin embargo, ambos han conseguido mantener una relación cordial, especialmente por el vínculo que les une a través de su hija.
Por eso resulta especialmente llamativo que Paz haya querido rescatar precisamente ahora, en la boda de Anna, aquel capítulo de su vida. No lo hizo para empañar el protagonismo de los novios, sino todo lo contrario: utilizó aquella botella como símbolo para hablar del amor y del paso del tiempo. Su idea era que cada mesa tuviera una botella similar para que, dentro de 30 años, Anna y Mario pudieran brindar por su propio amor.
El mensaje a Albert quedó así integrado en una reflexión mucho más amplia. Pero la forma de dirigirse a él, recordando su boda y subrayando que entonces "había amor para dar y regalar", introdujo un componente sentimental inesperado en una celebración en la que Paz había prometido ser protagonista a su manera.
Porque si algo dejó claro la presentadora es que una boda también puede servir para mirar hacia atrás. Y en este caso, ante todos los invitados y con su hija como protagonista, Paz Padilla decidió recordar públicamente a aquel hombre con el que compartió una historia de amor, un matrimonio y, sobre todo, a Anna.