Giro en el caso Marius Borg: nuevos abogados, nuevas pruebas y ponen el pasado de una de las víctimas bajo el foco
El hijo de Mette-Marit afrontará en febrero de 2027 una nueva fase judicial con dos jóvenes abogados al frente de su defensa, mientras el testimonio de su expareja Juliane Snekkestad vuelve a cobrar protagonismo en un caso que ha sacudido a la familia real noruega.

Marius Borg.
Marius Borg Høiby vuelve a cambiar de abogados y, con ello, también de estrategia ante los tribunales. El hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega se prepara para afrontar el próximo capítulo de su proceso judicial, después de que el Tribunal de Apelación de Borgarting aceptara estudiar el recurso presentado contra parte de la condena a cuatro años de prisión que recibió en junio de 2026.
La nueva vista comenzará el 9 de febrero de 2027 y está previsto que se prolongue hasta marzo. Para esta nueva etapa, Høiby ha decidido confiar su defensa a Alexander Greaker, de 35 años, y Daniel Storrvik, de 36, del despacho Greaker & Storrvik. Ambos toman el relevo de Ellen Holager Andenæs y Petar Sekulic, que participaron en su defensa durante el juicio celebrado en el Tribunal de Distrito de Oslo.
Chismógrafo
Marius Borg: éstas son las claves del juicio repetido por sus presuntas agresiones sexuales
David González
El relevo supone un nuevo giro en un caso que ha estado marcado desde el principio por los cambios en el equipo jurídico. Desde que comenzó la investigación, en agosto de 2024, Marius Borg Høiby ha contado ya con tres equipos diferentes de abogados. Su primera defensa estuvo encabezada por Øyvind Bratlien, que posteriormente abandonó el procedimiento y fue sustituido por Andenæs y Sekulic.
Ahora son Greaker y Storrvik quienes deberán afrontar una de las fases más delicadas del proceso.
Los nuevos abogados ya han dejado entrever que no pretenden limitarse a revisar de manera formal lo ocurrido en primera instancia. Greaker ha insistido públicamente en la importancia de la presunción de inocencia y ha defendido que el procedimiento de apelación debe centrarse en los cargos que son objeto del recurso.
Chismógrafo
Inesperado guiño del Príncipe Sverre Magnus a la Infanta Sofía: rumores disparados
David Lozano
"Es importante que la gente entienda la presunción de inocencia: Marius Borg debe ser considerado inocente a menos que su culpabilidad sea demostrada mediante una sentencia firme", ha señalado Greaker.
La nueva defensa prepara además la incorporación de nuevos testigos y pruebas que no llegaron a presentarse durante el juicio inicial. Entre los posibles testimonios estarían personas relacionadas con la relación sentimental que Høiby mantuvo con la modelo noruega Juliane Snekkestad.

Marius Borg.
La apelación, en cualquier caso, no supone repetir automáticamente todo el juicio desde el principio. El tribunal analizará los aspectos de la sentencia que Høiby decidió recurrir, entre ellos las condenas relacionadas con dos delitos de violación y el maltrato dentro de una relación cercana, además de las penas e indemnizaciones vinculadas a esos hechos.
En junio de 2026, el tribunal de Oslo condenó a Høiby a cuatro años de prisión después de declararlo culpable de dos delitos de violación y de maltrato en una relación cercana, entre otros cargos. También fue absuelto de otras dos acusaciones de violación. Høiby ha negado las acusaciones de violación y maltrato que recurrió.
Juliane Snekkestad, la expareja cuyo testimonio vuelve a aparecer
En medio de este nuevo capítulo judicial, el nombre de Juliane Snekkestad vuelve a aparecer ligado al caso. La modelo mantuvo una relación con Marius Borg durante varios años y su historia personal con el hijo de Mette-Marit ha adquirido una dimensión pública muy distinta de aquella con la que comenzó.

Marius Borg.
Cuando en 2018 se conoció su romance con Marius, Snekkestad tenía 21 años y trabajaba como modelo entre Noruega y Londres. Su pasado profesional y sus fotografías para Playboy ocuparon buena parte de los titulares de la época, hasta el punto de que algunos medios llegaron a presentar aquella relación como el romance entre una joven modelo y el hijo de la princesa heredera.
La propia Casa Real noruega salió entonces en defensa de Snekkestad frente a algunas informaciones sobre su pasado y la describió como una joven "inteligente y trabajadora".
La pareja llegó a compartir imágenes tomadas en Skaugum, la residencia de Haakon y Mette-Marit, y durante un tiempo su relación fue contemplada como uno de los romances más llamativos vinculados a la familia real noruega.
Pero la historia terminó de manera muy diferente.
Una relación marcada por acusaciones cruzadas
Marius y Juliane rompieron en 2022. Dos años después, tras la detención de Høiby en Oslo por otro incidente, Snekkestad hizo públicas sus acusaciones de haber sufrido violencia física y psicológica durante la relación.
Chismógrafo
Mette-Marit, fuera del Palacio Real de Oslo: la insólita decisión que hiela Noruega
David Lozano
La policía investigó aquellas acusaciones, que Marius rechazó. Posteriormente, Høiby sostuvo también que él había sido víctima de violencia, una versión que Snekkestad negó.
El procedimiento relacionado con las acusaciones de la modelo fue archivado en junio de 2025 y aquellos hechos quedaron fuera de los cargos que posteriormente llevaron a Høiby a juicio. Snekkestad expresó entonces su decepción y, en marzo de 2026, recurrió al abogado John Christian Elden para estudiar si existía alguna posibilidad de reabrir el caso.
El asunto volvió a adquirir relevancia durante el proceso judicial de 2026, cuando algunas declaraciones relacionadas con aquella antigua relación situaron de nuevo a Snekkestad ante episodios que, según ha explicado, trataba de dejar atrás.
También trascendió que la madre de la modelo había puesto en conocimiento del entonces príncipe heredero Haakon las supuestas situaciones de violencia que su hija aseguraba haber sufrido. Según el abogado de Snekkestad, la familia consideró insuficiente la respuesta recibida.
Del "príncipe azul" al deseo de recuperar el control
Ocho años después de aquel romance que ocupó titulares en Noruega, el discurso de Juliane Snekkestad ha cambiado por completo.
En el podcast de NRK Utro, håp og kjærlighet (Infidelidad, esperanza y amor), la modelo ha hablado de su proceso personal y de su deseo de recuperar las riendas de su vida después de uno de los periodos más complicados que recuerda.

Marius Borg.
"Es realmente agradable recuperar el control de mi vida", explica en el programa, donde reconoce que todavía está aprendiendo a convivir con la exposición pública de una historia profundamente personal.
Snekkestad también ha recordado que de niña soñaba, casi de manera irónica, con encontrar a su "príncipe azul". La realidad, sin embargo, terminó siendo muy diferente y aquella fantasía acabó convertida en lo que ella describe como "una bofetada".
Después de su relación con Marius volvió a enamorarse e incluso llegó a comprometerse en 2023, aunque aquella relación también terminó. Actualmente lleva aproximadamente un año sin pareja y trata de reconstruir su vida lejos del foco mediático.
Su exposición pública tiene un precio. La modelo reconoce que buena parte de la atención que recibe procede precisamente de haber decidido contar su historia utilizando su propio nombre.
"Mucha gente conoce ya la parte más brutal de mi vida", resume.
Mientras Snekkestad intenta cerrar una etapa que todavía le pesa, Marius Borg Høiby se prepara para regresar a los tribunales. El cambio de abogados, la incorporación de nuevas pruebas y testigos y la revisión de algunos de los episodios vinculados a sus relaciones anteriores dibujan un nuevo escenario para el proceso.
El 9 de febrero de 2027, los tribunales noruegos volverán a convertirse en el escenario en el que se decidirá el siguiente capítulo de un caso que, desde su comienzo, ha mantenido bajo una enorme presión mediática al hijo de Mette-Marit y, por extensión, a la propia familia real noruega.