Pipi Estrada abochorna a Marcos Llorente con datos crudos y a Terelu Campos con una frase letal "por dinero"
El jugador del Atlético de Madrid se ha convertido en un habitual de los titulares más polémicos y ahora ha traspasado incluso la frontera a compartir protagonismo con Alejandra Rubio y su madre.
Pipi Estrada pide mayor responsabilidad a Marcos Llorente y menos hipocresía a Terelu Campos.
Después de unas semanas complicadas marcadas por su delicado problema de salud, Pipi Estrada vuelve a respirar tranquilo. El colaborador ha reaparecido ante las cámaras tras confirmar que todo ha salido bien después de la intervención a la que se sometió por un carcinoma en la sien detectado tras una biopsia, y no ha dudado en pronunciarse sobre una de las polémicas televisivas del momento: el enfrentamiento entre Belén Esteban y Alejandra Rubio.
Aliviado y con optimismo, Pipi ha revelado que la operación ha sido un éxito. "Afortunadamente y gracias a Dios estoy bien. La verdad es que estoy para entrar a vivir otra vez. Bueno, pues nada, ya me han operado, me han quitado los puntos y todo está en orden", ha asegurado. Además, ha explicado que la zona afectada ya está limpia y que no existe ningún problema por el momento, aunque todavía tendrá que acudir al oncólogo para descartar cualquier posible complicación. "En principio todo está limpio", ha señalado.
Su experiencia le ha llevado también a lanzar una firme advertencia sobre los riesgos de la exposición solar. De hecho, no ha dudado en dirigirse públicamente al futbolista Marcos Llorente, al que ha pedido una mayor responsabilidad por tratarse de una figura pública y representante de una institución como el Atlético de Madrid: "El sol es mi enemigo ahora. Yo le diría a mi amigo Marcos Llorente, el jugador del Atlético de Madrid, que sea un poco más responsable, que además representa una institución tan importante como la del Atlético de Madrid y que no se pueden decir esas gilipolleces".
Pero más allá de su recuperación, Pipi Estrada ha demostrado que sigue muy pendiente de la actualidad televisiva. El periodista se ha mojado sin tapujos sobre la guerra abierta entre Belén Esteban y Alejandra Rubio, posicionándose claramente del lado de la hija de Terelu Campos.
Chismógrafo
Alejandra Rubio estalla y vuela por los aires la imagen de madraza de Belén Esteban de la que tanto presume
Maribel Fernández
"Mira, en esta ocasión estoy con Alejandra 100%, porque la acidez, la ironía y a veces ese sarcasmo mal entendido y además con mala leche no tiene sentido", ha afirmado. Para Pipi, Alejandra puede cometer errores como cualquier persona, pero considera que en esta ocasión tiene razón y que Belén ha sido especialmente desagradable con ella. Por eso cree que pedir disculpas no estaría de más.
Sin embargo, su apoyo a Alejandra tiene matices. Tras defenderla frente a las críticas de la llamada princesa del pueblo, le lanzó un contundente dardo sobre su papel en televisión. Pipi considera que el debate no está relacionado con la edad, sino con la capacidad de comunicar ante una cámara.
"Si uno vale para la comunicación, vale. Si no vale para la comunicación, que se dedique a otra cosa", ha sentenciado, antes de asegurar que, pese al largo camino que todavía tiene por recorrer, no cree que Alejandra tenga una gran afinidad con el mundo de la comunicación. Incluso fue más allá al afirmar que "la pantalla no la quiere".
Tampoco se mordió la lengua al analizar el distanciamiento existente entre Belén Esteban y Terelu Campos. A su juicio, la situación terminará solucionándose porque, según sostiene, la hipocresía tiene demasiado peso en este tipo de relaciones televisivas. Pipi se mostró especialmente crítico con la actitud que ambas exhibieron públicamente y aseguró estar cansado de determinados gestos que considera alejados de la sinceridad.
Para rematar, lanzó una de las reflexiones más duras de su intervención al asegurar que, en determinados casos, el dinero acaba imponiéndose al honor. Además, cargó contra las hermanas Campos, afirmando que funcionan como amigas de los cargos y no de las personas, una crítica que cerró de forma tajante y sin dejar espacio para interpretaciones.